"El Arzobispado de Madrid llamó a la Delegación de Gobierno que dirige
Cristina Cifuentes para que desalojara a un grupo de personas que se
habían encerrado en la Catedral de la Almudena de forma simbólica para
llamar la atención de la opinión pública sobre la gran estafa
hipotecaria y el drama social de los desahucios.
Los
Gobiernos acuden con dinero público en auxilio de los delincuentes
financieros que han arruinado muchas entidades bancarias. Pero no hay
ayudas para la gente que ha sido desahuciada de su vivienda a
consecuencia de la gran estafa hipotecaria. Es más, cuando intentan
protestar encerrándose en una iglesia, la jerarquía católica pide a la
policía que los eche a la calle.
Si hay Dios, que venga a ver esta vergüenza." (La tuerka, Rebelión, 02/07/2012)
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