"Un modo muy simple de estimar el monto de las necesidades bancarias consiste en considerar el stock de 3 millones viviendas vacías, o sea 2,5 millones por encima de lo considerado “normal” por los agentes inmobiliarios. Si se estima el precio medio de una vivienda en 100 mil euros, un stock de 2,5 millones representa un total de 250 millones de euros de créditos “muertos”.
Siendo optimista, se puede pensar que de aquí a 2 o 3 años, y admitiendo una baja de precios de la mitad, estas viviendas puedan encontrar comprador. Esto significaría que hay por lo menos 125 mil millones de euros de pérdidas, sólo para el sector inmobiliario. A las que hay que agregar las que provienen de la crisis económica engendrada por los diferentes planes de austeridad.
También se debe considerar que, en el sistema bancario, “las pérdidas engendran pérdidas”. En claro, los créditos irrecuperables sirvieron de garantía para operaciones que a su vez se encuentran desestabilizadas por la revelación de estas pérdidas y que vienen a agregarse al stock de pérdidas inicial.
La desvalorización de nuevos activos genera a su vez la desestabilización de las operaciones que vienen, y prever la suma total se transforma en un ejercicio aleatorio. La agencia Fitch pasó así de una previsión de 30 mil millones a otra de 30 a 100 mil millones y, lógicamente, degradó la nota de España a BBB.
Sin embargo, esta estimación es inferior a la realidad y será reevaluada al alza de aquí a un par de meses. España deberá encontrar, de aquí a diciembre, 82 mil millones para financiar su deuda, más 16 mil millones para la deuda de la regiones (que perdieron el acceso a los mercados financieros en el 2011), o sea un total de 98 mil millones de euros.
Las necesidades totales de España, sólo para estabilizar su sistema bancario, estarán más cerca de 250 a 300 mil millones de euros, de los cuales la mitad de aquí a fines de año. Si nos basamos en la suma de 125 mil millones (monto mínimo) de necesidades “reveladas” en el curso del 2012, eso significa que las necesidades de financiamiento serán por lo menos, de aquí a diciembre, de 223 mil millones (125+98).
Los 16 mil millones para sostener las regiones están subestimados y la cifra real es de 30 mil millones. Eso implica que España debe encontrar, en los últimos seis meses del año, 237 mil millones de euros.
No sorprende pues que el alza de tasas excluya de facto a España de los mercados financieros, que se verá obligada a pedir la ayuda del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEE) y de hecho ya pidió una ayuda el 9 de junio del 2012.
El déficit público para el ejercicio 2012, cualesquiera sean las hipótesis que se puedan hacer, subirá fuertemente. Los operadores ya anticiparon esta situación, lo que explica los problemas cada vez más agudos encontrados por España para financiarse en los mercados financieros.
Detrás de España sin embargo, se perfila el problema de Italia. (...)
Ahora bien, el monto de la deuda italiana está en torno a los 2 billones de euros. Si Italia conoce una crisis de liquidez, estará a la altura de esa deuda y las necesidades de financiamiento estarían comprendidas entre 500 y 850 mil millones de euros. Montos que saturan las posibilidades del MEE.
El drama español, por espectacular que sea, no debe ocultar el problema fundamental de la deuda italiana. " (Jaque al neoliberalismo, 17/07/2012,
Jacques Sapir, Viento Sur)
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