"La actuación del Gobierno en materia económica está superando en los
desaciertos que está cometiendo al Gobierno anterior. No saben qué
hacer, llevan a cabo medidas que habían dicho en la campaña electoral
que no iban a realizar bajo ningún concepto. La prima de riesgo se
dispara, las bolsas caen, el déficit público ya es en el primer semestre
lo que se esperaba que llegara a ser a fin de año.
Se solicita el
rescate de los Bancos y Cajas de Ahorro. Se anuncian más ajustes y
recortes. En suma, el desastre está servido. No tienen ningún plan ni a
corto, ni a medio, ni largo plazo. Se les ve titubeantes, con miedo, y
sobre todo dando explicaciones de ‘Perogrullo’ y sin capacidad de
convencer a casi nadie.
La pregunta que hay que hacerse es cómo es posible que no supieran la
gravedad de la crisis y que no tuvieran un plan para actuar más allá de
responsabilizar a la herencia recibida de todos los males. Es posible
que consideraran que al llegar al Gobierno todo se iba a normalizar,
volvería la confianza de los mercados al sentirse seguros con un partido
de derechas y los empresarios volverían a invertir.
Nada de eso ha
sucedido. En los dos casos, estamos ante un problema grave de
ignorancia, y resulta preocupante que gobiernen precisamente personas
tan poco preparadas ante una situación de crisis.
Desde luego, lo que sí hicieron fue instrumentalizar la crisis para sus intereses políticos, pues de lo que se trataba era de ganar las elecciones al precio que fuera. Aunque para ello hiciera falta
perjudicar a la mayoría de la sociedad española.
Vivimos en un mundo que
todo vale con tal de ganar y se ponen por encima los intereses
particulares y partidistas sobre los del conjunto. Pero esa táctica se
ha vuelto contra ellos y ahora están siendo prisioneros de sus propias
actuaciones.
La crisis ha superado en su comprensión a los gobernantes y a los
asesores económicos que tienen, que son rehenes de sus ideas económicas
equivocadas. La ciencia oficial ha fracasado estrepitosamente, no
solamente en la falta de predicción, sino en saber actuar cuando se
desencadenaron los procesos.
Lo que se podía haber atajado a tiempo con
el paso de los años se ha complicado hasta tal punto que resulta cada
vez más difícil proceder a la cura de una economía enferma. La ceguera
acerca de las razones de lo que ha provocado la crisis es una cosa que
me llama la atención. Las ideas son tan poderosas que ocultan y deforman
el funcionamiento de la realidad.
El Gobierno no es capaz de gobernar estableciendo un plan de
prioridades. La austeridad se entiende con recortes de los gastos
públicos sin distinción. No hemos visto, sin embargo, gestos de los
políticos para reducir sus sueldos, disminuir su número, eliminar dietas
de los numerosos órganos que existen, y quitar organismos superfluos o
que duplican funciones entre las distintas administraciones.
Antes desde
luego de disminuir el número y el sueldo de los profesionales de la
salud, de la educación, e investigación, habría que eliminar muchas
cosas cuya utilidad social es muy inferior, si es que tiene alguna, que
la que se deriva de las actividades mencionadas. (...)
Hay muchas cosas que hacer muy distintas a las que se están haciendo.
Algunas de ellas ya las hemos mencionado, reforma fiscal progresiva,
tanto desde los ingresos como del gasto, lucha decidida contra el
fraude, nacionalización de los Bancos y Cajas que haya que rescatar con
dinero público y que se fomente la investigación y la transferencia de
tecnología, así como la eliminación de todo lo que resulta superfluo
para el progreso económico y social.
De seguir por el camino equivocado y
que ya se inició por el propio Gobierno socialista lo que nos espera es
más recesión y la quiebra de una economía y del bienestar conseguido." (Attac España, 05/07/2012, Carlos Berzosa)
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