"¿Tiene algún sentido –y si es el caso, cuál- la afirmación de que España es ya o está empezando a ser un protectorado alemán?
Pues espero que la tenga, porque escribí un artículo con ese título.
No; ya en serio, efectivamente, no sé si de Alemania en concreto pero,
dado el peso que esta tiene en las decisiones europeas, sí que de forma
matizada podríamos sostener esa afirmación. Alemania tiene un proyecto
de estado, una línea estratégica de inserción en la economía mundial y
una visión de hasta dónde está dispuesta a ceder para salvar el euro.
Que tiene mucho que perder si lo deja caer, sin duda; que es de las
economías que menos perdería, tampoco me cabe la duda. Así que, entre
tanto, y con esa baza, impone su política, basada en sus filias y sus
fobias, al resto de Europa, a pesar de que tanta austeridad ya está
comenzando a pasarle factura: la confianza del empresariado alemán está bajando ante la debilidad de la demanda interna y el frenazo de la demanda externa." (Rebelión, 05/09/2012, Salvador López Arnal)
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