"Para hacer frente a sus deudas, los Gobiernos aplican impuestos a las
clases medias. Sin embargo, en el origen de la crisis actual se
encuentran las malas inversiones en bancos, en el sector inmobiliario y
en deuda pública, realizadas por los más adinerados. De ahí la idea de
hacer que pasen por caja las grandes fortunas, un concepto defendido por
Der Tagesspiegel. (...)
Las disparidades en el reparto de los ingresos y las riquezas, unas diferencias que se acentúan desde hace años, hace tiempo que ya no son una simple cuestión de igualdad. Porque en realidad, estas disparidades son una de las principales causas de la crisis actual.
Con una riqueza cada vez mayor que se concentra en las manos de una
pequeña minoría, una proporción cada vez más importante de los ingresos
nacionales alimenta la demanda de inversiones financieras y no de bienes
y servicios.
Financiar proyectos aberrantes
La población adinerada de Europa invierte su dinero en obligaciones de
bancos, de sociedades inmobiliarias y de Estados, que se emiten en
Irlanda, Portugal, Grecia y España y que van acompañadas de jugosos
tipos de interés.
De este modo, esta parte de la población ha financiado
malas inversiones gigantescas, como la construcción de viviendas y de
autopistas que están vacías, proyectos de infraestructuras aberrantes,
que estos países jamás podrían haber llevado a cabo por sí solos.
Los préstamos puente de los fondos de rescate de la eurozona sirven
fundamentalmente para ayudar a estos Estados y sus bancos a mantener su
solvencia para poder pagar sus deudas a los malos inversores.
No son los alemanes (ni los holandeses, ni los finlandeses, etc.) los que salvan a los griegos, los irlandeses o los españoles, sino que los contribuyentes de las clases medias europeas son los que salvan el patrimonio de los ricos de Europa.
Por lo demás, estos últimos apenas contribuyen a la financiación de
los presupuestos nacionales. Es cierto que los países de la eurozona han
creado una unión monetaria, pero nunca han planteado una política
fiscal común. En lugar de ello, emprenden una carrera en la bajada de
impuestos para atraer capital.
El resultado es que los impuestos sobre los ingresos del capital descienden a su nivel más bajo, mientras que a escala europea, las fortunas particulares han aumentado para llegar a niveles equivalentes a dos e incluso tres veces los de las deudas nacionales.
Luchar contra las deficiencias
Por consiguiente, exigimos a los más ricos que contribuyan a pagar el
precio de esas malas inversiones. Pero esta cuestión es demasiado
importante para que se trate en el contexto de una campaña electoral
nacional. Es necesario exigir que cambie la política de “rescate”
actual, que no es la correcta.
Hasta ahora, los agentes de cobro de la UE tan sólo exigen a los
países en crisis una reducción de las prestaciones sociales y una subida
de impuestos a costa de las clases medias.
Durante este tiempo, los armadores griegos, los magnates irlandeses del sector inmobiliario y las grandes fortunas españolas apenas pagan impuestos y se llevan su dinero a paraísos fiscales.
La prioridad de los que quieren salvar el euro debería ser luchar
contra estas deficiencias. Y de este modo, los representantes de la
impopular troika europea se podrían convertir contra todo pronóstico en
héroes." (En positivo, Fuente; Presseurope)
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