"La desmoralización viene también de la falta de perspectivas para
remontar la crisis. Ningún político se atreve realmente a decir la
verdad. Desde luego, el Gobierno prefiere el paso a paso, “la tortura de
la gota malaya”.
Pero algunos observadores estiman que para superar el “feed-back de iteración-depresión hecho a base de mentiras piadosas a las que siguen realidades crueles”, es necesario decir la verdad.
En esta línea, Carlos Alonso Zaldívar, diplomático y ensayista,
considera que “la mentira domina cada vez más el debate público. El
Gobierno está constantemente tratando de vender falsas esperanzas. La
oposición vende propuestas de pequeños remedios. Pese a todo eso, la
gente percibe que vamos a peor.
Pero todavía insuficientemente. Nos
espera un futuro peor de lo que la gente supone. Lo que habría que hacer
es ir con la verdad por delante y con un plan para superarla. Decir
claramente: nos esperan unos cuantos años peores que hasta ahora; solo
haciéndoles frente saldremos bien; si no, nos seguiremos arrastrando
quién sabe hasta cuándo”.
Un problema de esta terapia es la falta de liderazgo político para
plantearla y la carencia, hoy por hoy, de un plan para salir de la
crisis más allá de la creencia de que las reformas funcionarán y
generarán crecimiento.
Otro es si realmente se cura una depresión
diciéndole al paciente la verdad de lo que le espera. La respuesta,
según Lola Morón, psiquiatra, es “rigurosamente no. La depresión solo se
cura con fármacos o con el tiempo. Sí se les abre una pequeña puerta de
esperanza cuando se les dice que su padecimiento es tratable y
reversible”.
Y es tratable y reversible. Cada vez hay más gente en
España tomando antidepresivos y ansiolíticos. “Los fármacos en una
sociedad son leyes: leyes que cambien la política, la paralizante
relación de la política”, dice el sociólogo José Antonio Gómez Yáñez, de
la Universidad Carlos III.
Finlandia vivió momentos de crisis cuando se derrumbó su mercado con
la Unión Soviética en 1991. Fue capaz de generar un amplio consenso
social y político, y una estrategia de país que acabó resultando un
éxito.
España es una sociedad más compleja. Pero salir de la depresión
requiere para los españoles la elaboración de un amplio acuerdo nacional
con una estrategia-país, dificultada cuando a veces dominan los
nacionalismos estrechos, soberanistas o españolistas. Es necesario que
los españoles sientan que participan en la solución no solo asumiendo
costes, sino también decisiones de futuro." ( El País, 10/09/2012)
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