"Hace unos meses publicamos una entrevista a un emprendedor y 'business angel' español que, preservando su anonimato, criticaba muy duramente la forma en que los políticos hablan del emprendimiento en España.
Un tiempo después, vuelve a contactar con nosotros para contarnos algunas de sus impresiones. Seguimos sin poder convencer a 'Antonio' de que dé su nombre real, pero su discurso no se ha rebajado ni un ápice.
El motivo de su reciente enfado viene de observar cómo, ante la durísima crisis que nos azota, los políticos de nuestro país siguen animando a los españoles a emprender. "El problema no está en que animen a la gente a emprender", nos cuenta, "sino en que lo hagan de una forma tan irresponsable".
"A los políticos les ponen un micrófono delante y lo primero que dicen es que hay que emprender. Ni dan consejos, ni soluciones, ni nada de nada. Dicen que hay que emprender y ya está. Y se marchan tan contentos con su discurso", comenta.
Un tiempo después, vuelve a contactar con nosotros para contarnos algunas de sus impresiones. Seguimos sin poder convencer a 'Antonio' de que dé su nombre real, pero su discurso no se ha rebajado ni un ápice.
El motivo de su reciente enfado viene de observar cómo, ante la durísima crisis que nos azota, los políticos de nuestro país siguen animando a los españoles a emprender. "El problema no está en que animen a la gente a emprender", nos cuenta, "sino en que lo hagan de una forma tan irresponsable".
"A los políticos les ponen un micrófono delante y lo primero que dicen es que hay que emprender. Ni dan consejos, ni soluciones, ni nada de nada. Dicen que hay que emprender y ya está. Y se marchan tan contentos con su discurso", comenta.
Para Antonio, detrás de este discurso hay una gran irresponsabilidad:
"Hay mucha gente que las está pasando canutas, que está verdaderamente
mal y que apenas tiene ya margen de maniobra. Y llegan los políticos y
casi les obligan a emprender.
Y si no emprenden, parece que la culpa es
suya. A una persona que tenga 40 años, una hipoteca y dos hijos no se le
puede decir tan alegremente que emprenda. ¿Y si esa persona pide 50.000
euros a sus familiares y los pierde a los tres meses porque no le ha
salido bien?".
"¿Es que no se dan cuenta de que están lanzando a la gente por un barranco? ¿Qué pasará si ese emprendedor pierde lo poco que le quedaba y aumenta aún más sus deudas?", recrimina.
"¿Es que no se dan cuenta de que están lanzando a la gente por un barranco? ¿Qué pasará si ese emprendedor pierde lo poco que le quedaba y aumenta aún más sus deudas?", recrimina.
Para Antonio, el verdadero problema está en que se obligue a emprender a
cualquiera: "No todo el mundo puede ser emprendedor. Ser emprendedor,
de entrada, requiere una serie interminable de horas de sacrificio
laboral y personal que no todo el mundo puede ni quiere afrontar. El
coste familiar y personal de emprender es muy grande.
Además, hay que
tener capacidad de organización, de liderazgo, saber corregir errores...
muy poca gente puede adaptarse a eso".
Antonio insiste en que no se trata de un agravio comparativo: "No me malinterpretes; con esto no quiero decir que un emprendedor sea más que un trabajador, ni muchísimo menos.
Antonio insiste en que no se trata de un agravio comparativo: "No me malinterpretes; con esto no quiero decir que un emprendedor sea más que un trabajador, ni muchísimo menos.
Como ya te dije la otra vez,
lo importante es que cada persona haga lo que sabe hacer. No todo el
mundo vale para emprender, del mismo modo que no todo el mundo sabe
trabajar para otra persona o para la administración pública".
"Yo llevo más de 15 años trabajando para mí mismo y no creo que pudiese volver a trabajar para otra persona. Y en mi empresa hay trabajadores que son los mejores en su terreno, pero que no saben emprender.
"Yo llevo más de 15 años trabajando para mí mismo y no creo que pudiese volver a trabajar para otra persona. Y en mi empresa hay trabajadores que son los mejores en su terreno, pero que no saben emprender.
¿Por qué
vamos a obligarles? Tengo un programador que es un genio, y, como tal,
no puedes obligarle a trabajar 12 horas al día, como hago yo. Porque él
es una persona creativa, y a una persona creativa no la puedes tener
tantas horas, porque te cargas su ingenio", asegura." (Teknautas, 15/10/2012)
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