12.10.12

El saneamiento de la banca y las fugas de capital podrían hundir al PIB de España un 3,2% en 2013

"En menos de seis meses el panorama del sector financiero mundial se ha debilitado. La viciosa espiral que alimenta la relación entre la financiación soberana y los balances bancarios, especialmente en Europa, vuelve a poner en jaque la frágil osamenta que hasta ahora sustenta la recuperación económica mundial. 

Y, como de costumbre, el epicentro de este inminente seísmo se encuentra en el sector bancario europeo, cuyo despalancamiento continúa en ascenso, según reconoce el Fondo Monetario Internacional en su Informe Global de Estabilidad Financiera (GFSR, por sus siglas en inglés), presentado hoy en Tokio. (...)

La desaceleración económica que sufre el Viejo Continente, donde su periferia se hunde en una recesión que durará hasta 2014, podría obligar a la banca europea a reducir sus activos por un valor total de 2,8 billones de dólares, un hecho que vendría acompañado de una reducción del acceso al crédito en la periferia del 9%. 

 En un caso más desfavorable, como ilustra la organización en su escenario de políticas débiles, los bancos de la UE podrían verse obligados a reducir activos por hasta 4,5 billones de dólares, lo que daría lugar a una reducción de la oferta de crédito en la periferia de hasta el 18%.(...)

 Es por esta razón que el equipo capitaneado por Viñals advierte en su GFSR que si la banca española continúa sufriendo retiros de depósitos por parte de sus clientes a los niveles actuales hasta finales de 2013, el efecto en la actividad económica sería nefasto, ya que restaría alrededor de un 1,9% al PIB, de lo que actualmente espera el Fondo, que recordemos pronostica una recesión del 1,3% el año que viene. Así la contracción del PIB en estas circunstancias sería del 3,2%.

De materializarse este contexto, el desempleo podría subir en la periferia europea, de forma que en España podría llegar a tocar el 31% y la prima de riesgo de los llegaría a tocar los 750 puntos."              (El Economista, 09/10/2012)

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