"Eurovegas es un ataque frontal a un modelo de sociedad equitativa, justa, sostenible y transparente (...)
En el aspecto territorial y ambiental podemos destacar el hecho de
que el consumo de recursos que supondría la implantación del proyecto es
inasumible para la capacidad de la Comunidad de Madrid: el complejo
tendría 6 millones de metros cuadrados construídos, ocuparía una
superficie de 465 hectáreas (aproximadamente cuatro veces el Parque del
Retiro) y esto supondría la totalidad del suelo disponible en Alcorcón
(si esta fuera la localización elegida, agotando un recurso finito como
es el suelo).
Sólo el funcionamiento de las máquinas tragaperras de
Eurovegas equivaldría a la energía consumida por Majadahonda o
Rivas-Vaciamadrid, sin contar con el consumo de las habitaciones y del
centro de convenciones.
Las necesidades hídricas del complejo
equivaldrían al caudal ecológico del río Jarama (que, en dos ocasiones
ya ha tenido que ser desecado cuando ha habido épocas de sequía).
Además, la generación de residuos del proyecto provocaría que hubiera
117 toneladas diarias más de las que la Comunidad de Madrid puede
procesar.
Todo esto sin contar con el hecho de que el proyecto está
planteado en un suelo rústico cuya función como corredor ambiental es
primordial para el mantenimiento de la biodiversidad de espacios
adyacentes.
La necesidad de construcción de infraestructuras, que
ya ha sido reclamada por los impulsores del proyecto, supondría un
gasto totalmente inasumible por unas, ya de por sí, escasas arcas
públicas. En una de las ubicaciones posibles, como es la de Alcorcón, se
han hecho estimaciones del coste de estas nuevas infraestructuras que
sería necesarias para la implantación del proyecto tales como la
construcción líneas de alta velocidad (con un coste mínimo aproximado de
82 millones de euros), de cercanías (que supondría un gasto de 14
millones de euros), de remodelación de carreteras (unos 24 millones de
euros), de metro (unos 110 millones de euros), de transformaciones en el
aeropuerto (unos 100 millones de euros).
Además de todos estos costes
por construcción de infraestructuras habría que sumar la expropiación de
los terrenos, valorada en un mínimo de 310 millones de euros.
Recordemos como otras operaciones de este tipo, como la construcción de
infraestructuras para el Parque Warner, han demostrado tener una
rentabilidad social nula y han acabado cerradas por no ser viables
económicamente después de haberse realizado un gasto público desmesurado
en su construcción.
Otro aspecto muy grave de la implantación
del macrocomplejo sería el económico-fiscal, ya que las exigencias de
Las Vegas Sands con respecto a este tema son totalmente incompatibles
con el reparto de la riqueza y la equidad: deducción del 100% de
financiación en sus inversiones de mejora del medio ambiente, diez años
de exención del IBI (58 millones de euros), bonificación del 80 al 90%
durante diez años del ICIO (unos 240 millones de euros) y del IIVTNU ,
eliminación de las tasas fiscales sobre el juego durante 10 años (entre
1450 y 7.485 millones de euros), cambios de la ley del impuesto sobre
sociedades, modificación de la ley de prevención del blanqueo de
capitales y de la financiación del terrorismo, exención del IVA, dos
años de exención de tasas estatales, regionales y locales…
Esto supone
que no se recaudarían las cantidades anteriormente expuestas a través de
los impuestos, suponiendo esto un grave perjuicio para el total de la
población dado que no se produciría una redistribución de los beneficios
económicos que pudiera generar el proyecto.
Finalmente, del tema
del que más se ha hablado ha sido el de la creación de empleo,
argumento estrella para el poder y caramelo envenenado que nos están
intentando colocar sin que parezca posible rechazarlo. El problema parte
del hecho de que, al parecer, el complejo “solucionaría” el problema
del desempleo en Madrid, siendo esto una total falacia como se puede
contrastar fácilmente.
Las cifras que se han ido diciendo en los últimos
meses han sido del todo menos fiables ya que han variado notablemente
en función de quién las dijera y cuándo, además de que no aguantan una
primera comparación con los empleos que tiene Las Vegas Sands en todo el
mundo siendo éstos sólo una octava parte de que pretenden crear en
España.
Las estimaciones realizadas por la Plataforma nos indican que no
se crearía ni una quinta parte de los empleos de los que se habla. Pero
el problema principal no es la cifra sino el hecho de qué modelo
laboral llevan aparejados esos puestos de trabajo, del que podemos poner
como ejemplo la ciudad de Nevada, cuyo nivel de paro supera en un 60%
el promedio de paro de EEUU y tiene mayor porcentaje de desahucios de
todo el país.
Es un modelo enfocado a la temporalidad, ya que la mayoría
de los puestos de trabajo que se crearían en España serían los
asociados a la fase de construcción, en un nuevo intento de mantener con
vida la burbuja que nos ha llevado a donde estamos ahora.
Estos
empleos, aun siendo temporales, podrían provocar un “efecto llamada”, ya
que o bien aquellas personas que tengan la necesidad de encontrar
trabajo se desplazarían al lugar del proyecto para conseguir empleo o
bien la baja cualificación de los empleos fomentaría en población local
joven un prematuro abandono de los estudios; suponiendo este escenario
combinado un “efecto rebote”: una vez terminada la fase de construcción
tenemos de nuevo un elevado nivel de paro en la zona, quizá mayor que al
comienzo.
Esta es la radiografía de un modelo caduco, que ha demostrado
su ineficacia a medio plazo en la generación de empleo de calidad,
estable y digno; que ahonda en la burbuja, en la construcción y en el
pelotazo (...)
¿qué pasa con los empleos pre-existentes en Madrid vinculados a
nichos de negocio idénticos a los que ocupará el proyecto? Todos los
casinos de Madrid (algunos de ellos ya afectados por ERE) y el ferial
Ifema se verían afectados al tener un competidor más fuerte (recordemos
que tiene exenciones legales y fiscales con las que ellos no cuentan) y
se podría provocar un efecto de canibalización, es decir, que los
empleos que se creen en el complejo se estén destruyendo en otro punto
de la ciudad, siendo los empleos creados de menor calidad y mayor
temporalidad que los ya existentes.
Si decimos que “un presidente
no electo se reúne en secreto con un mafioso internacional” no os
creáis que estamos hablando de una película de Coppola, eso sucedió en
Madrid, el día 16 de octubre." (Ana Sanz, Rebelión, 30/10/2012)
Moncloa oculta que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, se
reuniera con el magnate estadounidense, Sheldon Adelson, el pasado
martes durante la estancia de éste en Madrid.
El encuentro se produjo en el Palacio de la Moncloa
el martes por la mañana, tras la cena de Adelson con Esperanza Aguirre y
antes de la comida de éste con el presidente de la Comunidad de Madrid,
Ignacio González, según publica Abc.
Rajoy recibió a Adelson para conocer los detalles del proyecto
Eurovegas e interesarse por acelerar su ejecución, según han informado
fuentes del Gobierno a la agencia Efe.
Sin embargo, la agenda del presidente para el día 16 de octubre no aparece en la página web oficial de Presidencia, pese a que figura toda la actividad presidencial del resto de la semana (lunes, miércoles y jueves).
Justo
un día antes de recibir a Adelson, Rajoy se entrevistó con González en
Moncloa y ambos analizaron las perspectivas de esta inversión del
magnate estadounidense." (Público, 18/10/2012)
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