"Eric Schneiderman vuelve a la carga. El fiscal neoyorquino pone ahora bajo el punto de mira a JP Morgan Chase,
la entidad más grande de EE UU con una demanda en la que le acusa de un
fraude sistemático en la venta de activos respaldados por hipotecas
tóxicas. Pero en su caso de trata de un problema heredado tras hacerse
con el control del banco de inversión Bear Stearns.
El coloso financiero que dirige Jamie Dimon se hizo con la firma neoyorquina tras colapsar en 2008, unos meses antes de que se derrumbara Lehman Brothers.
Bears Stearns fue, de hecho, la primera entidad de Wall Street en sacar
a la luz los problemas de los abusos con las hipotecas, después de que
en 2007 dos de sus fondos especulativos se declararan sin liquidez.
El fiscal afirma en su denuncia que se defraudó a miles de
inversores. Los cargos contra JP Morgan forman parte del trabajo de la
nueva unidad creada por la Administración de Barack Obama para penalizar
la conducta abusiva que llevó a la mayor crisis desde la Gran
Depresión. Pero este primer ataque es por la vía civil, por lo que no se
depuraran responsabilidades penales.
La falta de pruebas impidió incriminar a los directivos que estaban
detrás del empaquetado de hipotecas. Schneiderman busca con su acción
legal atacar a los bancos por los problemas de supervisión interna a la
hora de evaluar los préstamos y por no ser transparentes con sus
clientes al promocionar activos que tras el estallido de la burbuja
inmobiliaria quedaron sin liquidez." (El País, 02/10/2012)
No hay comentarios:
Publicar un comentario