19.11.12

No solo es una cuestión “de aritmética” que España pida el rescate financiero, sino que será necesaria una quita de la deuda pública

"El jefe de estrategia de inversión de Lombard Odier, Paul Marson (Reino Unido, 1966), considera que no solo es una cuestión “de aritmética” que España pida el rescate financiero sino que será necesaria una “reestructuración”, metáfora financiera para aludir auna quita de la deuda pública al estilo de la que Grecia aprobó hace unos meses. No ve otra salida si España quiere poner fin a la crisis. Pero lo primero es el rescate. (...)

“Es una especie de juego del ratón y el gato entre el gobierno español y los mercados”, asegura, pero “habrá rescate porque es una necesidad fundamental dado el nivel de endeudamiento de la economía española”.

 “La aritmética es muy sencilla e implacable”, explica Marson: cuando el crecimiento de una economía es inferior al coste de su financiación, necesita un superávit primario [saldo de ingresos y gastos antes del pago de intereses de la deuda].

 En sus previsiones más optimistas, España crecerá todo lo más un 1% anual en los próximos cinco años y necesitaría al menos un superávit del 3%-4% para estabilizar el nivel de deuda, algo que, con los datos actuales en la mano, parece imposible de alcanzar.

“El problema en España es que el sector privado está obsesionado con el desapalancamiento y no va a reaccionar a unos bajos tipos de interés; los estímulos podrían funcionar porque el multiplicador fiscal en el caso de España es muy bajo pero un mayor ajuste no va a funcionar porque la rebaja en el coste de financiación que eso provoca no va a reactivar al sector privado. 

En esas condiciones, España va a quedar atrapada en tierra de nadie y eso lleva necesariamente a una reestructuración de la deuda”, asegura.

Otra cosa son los tiempos. El estratega del banco suizo no sabe si la solicitud de rescate se hará de forma inmediata o “si el gobierno esperará a Navidades” pero asegura que “por mucho que la caída de la prima de riesgo desde el pasado verano haga pensar otra cosa, nadie va a mostrar interés por los bonos españoles, nadie quiere quedar atrapado un viernes por la noche con deuda española en su cartera para encontrarse con que el gobierno pide el rescate un sábado por la mañana y ésta se desploma”. (...)

Marson pide algo que parece difícilmente asociado a un economista aunque sí a los tiempos de crisis: “hace falta más imaginación”. “No hay problemas de liquidez en Europa, basta ver el dinero que cada día dejan los bancos en el BCE. 

El problema es la falta de coordinación entre los responsables europeos para buscar respuestas a la crisis y adoptar medidas que vayan en la misma dirección. De hecho, la ausencia de problemas de liquidez solo sirve para retrasar la solución al problema”.    (El País, Negocios, 04/11/2012)

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