"Febrero de 1953. La República
Federal de Alemania (RFA) se hunde bajo el peso de las deudas y amenaza
con arrastrar al conjunto de los países europeos en la tormenta.
Preocupados por su propia salud, sus acreedores –Grecia, entre ellos—
toman nota de un fenómeno que sólo a los liberales ha soprendido: la
política de "devaluación interna", es decir, de reducción de los
salarios, no garantiza la devolución de las deudas. Todo lo contrario.
Reunidos en Londres y en el curso de
una cumbre excepcional, 21 países deciden revisar sus exigencias para
ajustarlas a las capacidades reales de su socio en punto a honrar sus
obligaciones.
Resuelven amputar el 60% de la deuda nominal acumulada
por la RFA y le conceden una moratoria de cinco años )1953-1958), así
como un aplazamiento de treinta años para su reembolso. Instituyen
asimismo una "cláusula de desarrollo", por la que se autoriza al país a
no consagrar a servicio de la deuda más de una vigésima parte de sus
ingresos de exportación.
Europa hace ahora lo contrario de lo dispuesto
por el Tratado de Versalles (1919), sentando así las bases del
desarrollo de la Alemania Occidental de postguerra.
Y esa es exactamente la propuesta
que hace ahora la Coalición de la Izquierda Radical Griega (Syriza):
proceder a redropelo de los pequeños tratados de Versalles que imponen
la Canciller alemana Angela Merkel y su ministro de finanzas Wolfgang
Schäuble a los países europeos endeudados e inspirarnos en uno de los
más clarividentes momentos que haya conocido la Europa de postguerra.
Los programas de "rescate" de los
países de la Europa meridional han fracasado, generando unos pozos sin
fondo que supuestamente tendrían que llenar los contribuyentes.
Nunca
ha urgido tanto llegar a una solución global, colectiva y definitiva
del problema de la deuda. Y no se entendería que se escamoteara
objetivo así sólo para garantizar la reelección de la Canciller
alemana.
En estas condiciones, la idea
avanzada por Syriza de una conferencia europea sobre la deuda, conforme
al modelo de la Conferencia de Londres sobre la deuda alemana en 1953,
representa, a nuestro entender, la única solución realista y
beneficiosa para todos: una respuesta global a la crisis del crédito y a
la constatación del fracaso de las políticas puestas por obra en
Europa.
He aquí, pues, lo que exigimos para Grecia:
- Una reducción significativa del valor nominal de su deuda pública acumulada.
- Una moratoria sobre el servicio de
la deuda, a fin de que las sumas conservadas vayan vinculadas a la
recuperación de su economía.
- La instauración de una "cláusula de
desarrollo", a fin de que el pago de la deuda no mate el germen mismo
de la recuperación económica.
- La recapitalización de los bancos, sin que las sumas en cuestión entren en la contabilidad de la deuda pública del país.
Esas medidas deberán ir ligadas a
reformas orientadas a una más justas distribución de las riquezas.
Poner fin a la crisis implica, en efecto, romper con el pasado que la
ha incubado: poner por obra la justicia social, la igualdad de
derechos, la transparencia política y fiscal; en una palabra, la
democracia.
Un proyecto así resultará
impracticable sin el concurso de un partido independiente de la
oligarquía financiera, ese puñado de jefes de empresa que han tomado
como rehén al Estado, de armadores navieros solidarios entre sí y
–todavía en 2013— exentos de impuestos, de patrones de grupos mediáticos
y de banqueros ubicuos (y en bancarrota), todos ellos responsables de
la crisis y del esforzados mantenedores del statu quo.
El informe anual para 2012 de la
organización no-gubernamental (ONG) Transparency International coloca a
Grecia como el país más corrupto de Europa.
La propuesta más arriba esbozada
constituye, en nuestra opinión, la única solución, a no ser que lo que
se quiera es el crecimiento exponencial de la deuda pública en Europa,
la media de la cual rebasa ya el 90% del PIB.
Lo que nos hace optimistas: nuestro proyecto no podrá rechazarse, pues la crisis toca ya al núcleo duro de la zona euro." ('Nuestra solución para Europa', Alexis Tsipras, en Sin Permiso, 04/02/2013)
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