"A aquellos políticos y economistas que desean privatizar la sanidad,
utilizando el argumento de que la sanidad privada es mejor que la
pública, les aconsejo que estudien el sistema sanitario estadounidense,
cuya financiación es predominantemente privada, gestionándose a través
de compañías de seguros privadas, tal como están sugiriendo que se haga
los partidos conservadores y liberales en España y en la Unión Europea. (...)
... pues es uno de los sistemas sanitarios
más ineficientes y menos equitativos de los hoy existentes. Sólo basta
citar algunos datos para verlo.
1. Es un sistema enormemente caro, tanto
para el país (es el país con el gasto sanitario como porcentaje del PIB
más alto del mundo), como para el Estado (el gobierno federal se gasta
per cápita la mayor cantidad de dinero en sanidad del mundo) y para el
individuo y las familias.
El gasto sanitario en 2012 era el 17,9% del
PIB y 8.952 dólares per cápita. Y a pesar de este enorme gasto la
cobertura sanitaria es muy insuficiente. El indicador más claro de ello
es que el 39% de las personas con enfermedades terminales, es decir, que
se están muriendo, declaran que están preocupadas por cómo ellas o sus
familiares pagarán las facturas médicas y/o hospitalarias. (Ver Annals
of Internal Medicine 2000; 132:451 – Study of 988 terminally ill
patients).
Estas personas se encuentran en una situación cruel e
inhumana en la que, además de preocuparse por su propia muerte, tienen
que preocuparse de cómo pagar a los profesionales y/o a las
instituciones sanitarias o a las compañías de seguros.
Llegó en el 2011 a ser el 15,7% de toda la población, es decir, 48,6 millones de personas. De ellos 7 millones son niños. (...)
3. El Tea Party y sus economistas afines
en la ideología ultraliberal (de la cual hay una gran abundancia en
España) indican que no es cierto que la gente se quede sin atención,
pues pueden ir a los servicios de urgencia, lo cual no es del todo
cierto, pues muchos hospitales se las apañan para no proveer tales
servicios a los que no pueden pagar los servicios médicos, tal como ha
señalado y demostrado el propio Congreso de EEUU en varios informes.
4. El sistema de copago y deducciones
está generalizado en el sistema de aseguramiento privado e incluso
público. Medicare, el programa federal de atención sanitaria para los
ancianos, solo cubre el 54% de sus gastos sanitarios.
5. La mayoría de la población
estadounidense, aún cuando está satisfecha con su médico o su hospital,
no está satisfecha con el sistema de financiación y organización del
sistema sanitario.
EEUU es el país que tiene un mayor descontento con su
sistema sanitario. Casi el 50% de la población considera que debería
reconstruirse desde el principio.
6. Según un estudio del sistema
sanitario en EEUU, Alemania y Gran Bretaña, EEUU es el país que tenía un
mayor número de muertes prevenibles (significándole una sobremortalidad
de casi 100.000 personas), con el menor incremento de esperanza de
vida.
7. EEUU es el país donde un mayor número
de personas dejan de ir al médico por causas económicas. El 52% de las
mujeres ha indicado que no estaban seguras de poder pagar las facturas
médicas en caso de que cayeran gravemente enfermas. (...)
Estos datos explican porqué el grupo de trabajo dirigido por la Sra.
Clinton deseaba cambiar el sistema a fin de dirigirlo hacia uno de
cobertura universal, con un mayor grado de intervención pública... el grupo de trabajo quería también
aprender de los sistemas europeos, incluyendo el español,
correspondiéndome a mí la labor de escribir un informe de la posible
relevancia del sistema sanitario español para EEUU, lo cual hice
enfatizando que el sistema sanitario español era mucho más eficiente y
equitativo que el estadounidense, aún cuando el español tenía un grave
problema, que era su enorme subfinanciación, problema que continúa hoy
en día.
No es creíble el argumento aducido por
los reformadores liberales y neoliberales que sostiene que el sistema
sanitario privado es más económico y eficiente que el público. La
evidencia científica, robusta y convincente, señala lo contrario.
En
realidad, el estudio más detallado que se haya hecho analizando la
calidad de la atención hospitalaria comparando la mortalidad
(estandarizada por diagnóstico y características del paciente) en los
hospitales privados con afán de lucro con los sin afán de lucro (fueran
éstos públicos o privados) la mortalidad era más alta en los primeros
que en los segundos (P.J. DEVEREAUX, et al “Payment for care at private
for profit and private not-for profit hospitals: a systematic review and
metaanalisys” 08-06-04 Journal of the Canadian Medical Association).
La experiencia internacional muestra
claramente que existe un conflicto claro entre la optimización de los
beneficios (el objetivo principal de una empresa con afán de lucro) y la
calidad de los servicios. Las empresas que cotizan en bolsa intentan
ahorrar los recursos a fin de optimizar sus ingresos y ello puede
repercutir en la calidad de los recursos.
En ocasiones esta dinámica se
presenta también en los servicios privados sin afán de lucro que
compiten con las empresas con afán de lucro."
(Artículo publicado por Vicenç Navarro en el diario digital EL PLURAL, 4 de febrero de 2013, en www.vnavarro.org, 04/02/2013)
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