"Manifesto por una huelga de la deuda (‘Strike Debt Manifesto’), lanzado por el movimiento #Occupy de EE.UU. (...)
Debemos transformar nuestro fracasado sistema económico que
empobrece a millones de personas a la vez que destruye el ecosistema.
Usemos tácticas de apoyo mutuo y planes de rescate ciudadano para salvar
a las personas del endeudamiento(*). Necesitamos redes y
organizaciones vigorosas para una huelga de deuda.
Por la abolición de
la deuda existente, para reconstruir una sociedad justa donde nos
debamos a nosotras mismas lazos de reciprocidad. El 99% se ve forzado a
la deuda contraída por el pago de necesidades básicas como la educación,
la vivienda y la sanidad, de la que el 1% se beneficia. Nos hemos
dejado oprimir por encima de nuestras posibilidades.
Somos una
ciudadanía en quiebra de personas hipotecadas, docentes, estudiantes,
familias. Pero no pagaremos porque no debemos. No debemos nada a los
bancos. Nos debemos a nosotras mismas.
Los argumentos básicos para una huelga de deuda son los siguientes:
1. NI ESTÁS SOLA NI TU VIDA ES UN PRÉSTAMO
(...) Se nos fuerza a pagar deudas infinitamente y se nos
avergüenza cuando no podemos afrontarlas. Hemos de vender el tiempo y el alma para conseguir trabajos que no queremos tan sólo para poder pagar los intereses al banco. Ahora que la deuda está descontrolada, ya hay quienes nos avergonzamos de endeudar a otros.
avergüenza cuando no podemos afrontarlas. Hemos de vender el tiempo y el alma para conseguir trabajos que no queremos tan sólo para poder pagar los intereses al banco. Ahora que la deuda está descontrolada, ya hay quienes nos avergonzamos de endeudar a otros.
A los profesionales de
cualquier tipo se nos convierte en instrumentos para atraer más víctimas
hacia los tiburones de la deuda. Una huelga de deuda es una huelga de
miedo para superar la vergüenza y poner fin al aislamiento. (...)
2. VIVIMOS EN UNA SOCIEDAD DE LA DEUDA BAJO LA PRISIÓN DEL ENDEUDAMIENTO
Las cifras de endeudamiento estudiantil, bancarrotas familiares
por deudas a la sanidad privada, desalojos por impago de hipotecas
o alquileres… son escalofriantes en todo el mundo. Los intereses de las
deudas por el uso de tarjetas de crédito generan ganancias astronómicas
para los bancos.
El endeudamiento permanente es la característica
principal de las sociedades que vivimos bajo el neoliberalismo. (...)
3. HAY UNA HUELGA DE DEUDA EN MARCHA
Algo sucede en nuestra sociedad de la deuda. Quienes estudian
no alcanzan a pagar sus préstamos. Los débidos de tarjetas bancarias
son irremontables. Los desalojos por impago de hipotecas o alquileres
se extienden.
Las personas empiezan a decidir que no pueden pagar
sus deudas. Comienzan a actuar por necesidad y desesperación. Pero
también por algo más. ¿Cómo lo podemos llamar? Rechazo. Huelga de deuda. (...)
4. HACER HUELGA A LA DEUDA CONSISTE EN VIVIR UNA VIDA PROPIA EN LUGAR
DE OTRA BAJO PRÉSTAMO
DE OTRA BAJO PRÉSTAMO
Rechazamos hipotecar nuestras vidas. No aceptamos el cálculo
impuesto sobre nuestras deudas. El cálculo según el cual ‘no nos
podemos permitir’ sostener el sistema de bienestar en nuestras
sociedades porque debemos pagar eternamenente a los bancos lo que
supuestamente debemos y más.
Ni siquiera conocemos cuánto consideran que
debemos, qué debemos, en concepto de qué debemos. Debemos forzar
auditorías sobre la socialización de las deudas privadas contraídas por
la banca privada y las políticas públicas efectuadas a espaldas de
la ciudadanía (**).
5. RECLAMAMOS LA ABOLICIÓN DE LA DEUDA Y UNA RECONSTRUCCIÓN ECONÓMICA Y SOCIAL
Se dice que es imposible abolir la deuda. ‘¡Hay que devolver
lo adeudado!’. No si eres una corporación, un banco, una gran empresa
de servicios o una nación con verdadera soberanía. Entendemos que
el sistema de la deuda es el corazón del capitalismo financiero.
Dicho sistema beneficia a los de arriba. La cuestión entonces no es ‘si’
la deuda se debe abolir, sino a quiénes no se debe pagar.
Bancos, naciones estado y multinaciones han visto sus
deudas ’reestructuradas’. Es decir, que el pueblo las pague. Se nos
quiere someter a un pago continuo por deudas que no hemos contraido.
Las deudas que se atribuyen al pueblo en cuyo nombre se tomaron
ciertas decisiones sin consulta, deben ser abolidas. Entonces podremos
empezar a reconstruir, transformando las condiciones que crean la
espiral destructiva del endeudamiento personal.(...)
El ‘Welfare State’ (estado del bienestar) se convierte en un
‘Debtfare State’ (estado de endeudamiento). Necesitamos un nuevo
contrato social que sitúe el bienestar en el centro de nuestra
organización social, que asegure derechos universales a través también
de la ayuda mutua. La crisis no puede convertirse en endeudamientos
personales de por vida.
(*) En Estados Unidos http://rollingjubilee.org/ y http://occupywallst.org/tag/people’s_bailout/, en España http://afectadosporlahipoteca.com/ y http://www.planderescateciudadano.net/
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