"La comparecencia a puerta cerrada de Mario Draghi en el Congreso de los Diputados
la semana pasada es la prueba más palpable de lo que usted denuncia: la
subordinación del poder político a los llamados mercados. Su intervención en esa reunión fue muy comentada. ¿Qué responsabilidad tiene el BCE en la crisis?
Todo
el diseño institucional de la UE es claramente responsable de lo que
está sucediendo. Por muchos motivos: por habernos llevado a una
especialización productiva basada en la construcción y en el turismo,
por habernos desindustrializado y por habernos hecho más dependientes
del centro de Europa.
En términos económicos la UE está configurada como
un modelo simbiótico: Alemania y España se necesita mutuamente para
crecer. El BCE tenía instrumentos para evitar una sangría y un saqueo a
las arcas públicas. Hemos visto especuladores presionando sobre la deuda
pública, hemos visto todo tipo de circunstancias que hacían que un
Estado tuviera que endeudarse al 7% mientras los bancos podían hacerlo
al 1% o incluso menos.
Todo eso está diseñado por la UE y por ahí tiene
una responsabilidad muy importante porque ha permitido que se pueda
especular contra un país y que se le pueda chantajear desde los
mercados. Yo creo que el mejor ejemplo, y se lo dije a Draghi, al que
evidentemente no le hizo ninguna gracia, es que el BCE tardó cuatro años
en hacer todo lo que tenía que hacer y eso calmó, temporalmente, pero
calmó a los mercados.
¿Por qué tardó cuatro años? Durante ese tiempo se
permitió que se presionara a los países y llegó la crisis de la deuda
pública.
El BCE tiene una responsabilidad política e incluso yo diría
que penal. Jean-Claude Trichet [el anterior presidente del BCE] y Draghi
deberían pasar por un juzgado, dado que sus decisiones han provocado
recortes en sanidad, educación y en los servicios públicos básicos. Son
responsables directos de todo el sufrimiento actual.(...)
¿No cree entonces en las previsiones del Gobierno, que fechan el
inicio de la recuperación para finales de este año o principios de 2014?
Si
seguimos esta política de austeridad nos encontraremos con el desastre,
diga lo que diga el Gobierno. El caso de Grecia es ilustrativo: en el
año 2010 el FMI dijo que si Grecia seguía sus instrucciones, en 2012
saldría de la crisis creciendo un 1,1%. El año pasado el PIB griego cayó
un 6%.
Lo cierto es que la recesión se está agudizando y de hecho
Alemania ya ha caído en ella. Ahora estamos entrando en una fase
distinta: el capitalismo español quiere salir de la crisis siendo
competitivos por la vía de los salarios bajos. Esa es la estrategia.
En
ese sentido hemos de interpretar la reforma laboral
y toda la política económica del Gobierno. Esa estrategia podría
conducir a una posible salida de la crisis pero en unas condiciones
absolutamente tercermundistas, propias de un país subdesarrollado. Pero
ni siquiera es seguro que eso vaya a ocurrir.
¿Por qué?
El
Gobierno cree que si bajamos mucho los salarios tal vez nos compren a
nosotros los productos en vez de a China, por ejemplo. Pero no está nada
claro que en ese caso China no bajase a su vez los salarios un poquito
más. Desde un punto de vista económico es imposible que todos los países
puedan ser exportadores netos.
Es una cuestión contable: no todos los
países pueden exportar más de lo que importan. Además, la ciudadanía no
va a aguantar un proceso de regresión social que nos va a llevar al
siglo XIX en cinco años. No sin un estallido social.
¿Está usted proponiendo menos Europa o incluso una salida del euro? ¿Qué pasa con la unión bancaria y la unión fiscal?
No
se trata de menos Europa. Se trata de hacer otra Europa sobre unas
bases de solidaridad entre sus diferentes pueblos y no sobre las bases
de la unión bancaria. La unión fiscal es retórica, eso no va a suceder.
Es la misma retórica que tenía la refundación del capitalismo por Sarkozy
o que tenía lo de prender fuego a los paraísos fiscales.
Eso sólo es
una llamada de atención para mantener la Europa que tenemos ahora que es
la Europa de los mercaderes, la Europa de las grandes fortunas y de los
grandes bancos. En esa Europa no cabemos, no cabe nuestro proyecto. La
cuestión del euro es distinta, el euro es una moneda, un instrumento
monetario.
Nuestros problemas no derivan de un origen monetario sino de
una estructura productiva. Tenemos un problema de inserción en la
economía mundial y en la UE. Salir del euro no nos soluciona nada, como
mucho nos proporcionaría ciertas herramientas para quizás empezar a
pensar en salir de la crisis dentro de dos o tres años. Pero no es el
problema, el problema es la estructura productiva, la economía real." (Entrevista a Alberto Garzón, diputado de IU, Jorge Otero, Público.es, Rebelión, 26/02/2013)
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