"Primero cayeron los inmigrantes, luego los trabajadores menos cualificados, después los temporales, los freelances… Y esta larga crisis
que ha golpeado incluso algo que parecía imposible, ¡el empleo
público!, también ha llegado al extremo de la pirámide de la estructura
laboral: los jefes.
El año pasado, los directivos y gerentes fueron el
colectivo que registró una mayor caída proporcional de la ocupación: su
categoría perdió un 22% de sus integrantes. De los 194.350 ocupados que
perdió Cataluña, 41.959 eran directores y gerentes. Esta escabechina
también provoca que pierdan peso sobre el total de ocupados: si en 2011
los jefes representaban el 6,4% de todos los ocupados, en 2012 su peso
cayó al 5,4%.
Los otros dos grandes grupos más golpeados fueron el de
los trabajadores de la industria y la construcción, los artesanos y las
“ocupaciones elementales”. (...)
La mayor fuente de pérdida de ocupación entre los directivos es el
cierre de empresas, convienen los expertos consultados. Los datos de
2012 no están publicados, pero en 2011 cerraron 9.590 empresas en
Cataluña, según el Idescat.
Más allá de los cierres, también desciende
el número de directivos a causa de jubilaciones, prejubilaciones y
despidos fruto de la fusión de empresas que generan duplicidades
injustificables cuando el cinturón no da para más. “El grueso responde
al cierre de pymes, en las que se va a la calle toda la estructura”,
desde el vigilante hasta el propietario, explica la secretaria de
Socioeconomía de CC OO, Cristina Faciaben.
“Pero también hay despidos
por las medidas de ahorro de las empresas: cuando no pueden cortar más
por la base, prescinden de directivos”.
El profesor del IESE,
Antonio Argandoña, recuerda que la economía sufrió el año pasado una
recaída dentro de la crisis que comenzó, y explica lo que ha ocurrido de
modo gráfico: “Primero se corta la grasa, y llega un momento en que hay
que cortar carne”. (...)
La recolocación de los directivos que pierden el empleo no siempre es
fácil. Por un lado suelen tener mayor ocupabilidad: formación,
experiencia en liderazgo, idiomas, movilidad… Pero están en lo alto de
la pirámide: hay menos puestos libres. La directora general de la
empresa de recolocación Right Management, Sonsoles Escribano, explica
que a estos perfiles “se les asigna un consultor senior y se hacen
programas a medida”.
A veces hay que empezar casi de cero. “Hay
directivos que no tienen ni el currículum actualizado, no tienen perfil
en la red profesional linkedin… hay que trabajar es la imagen,
su red de contactos, su visibilidad…”.
Otras veces los directivos son
“perfiles de posición muy alta en la jerarquía, pero no tienen formación
y el perfil de los directivos ha cambiado mucho, ahora las generaciones
a liderar son muy distintas, con motivaciones distintas…”, explica
Escribano. Hay escuelas de negocios que programan MBA para ejecutivos seniors.
La experta apunta además que “el impacto emocional” es uno de los
mayores problemas que afronta un jefe cuando se queda sin trabajo.
“Retribución a parte, han tenido poder, estatus, reconocimiento que
lleva a participar en eventos, foros y que suele estar vinculado a la
vida personal y familiar.
Cuando más arriba la caída es más fuerte, a
veces son nombres que aparecen en la prensa, están en el punto de mira”,
resume. Llega a darse el caso de ejecutivos “que siguen levantándose a
las ocho de la mañana, se visten de traje y salen a la calle ocultando a
su entorno lo que ha ocurrido”.
La profesora del Instituto de Estudios Laborales de ESADE,
Àngels Valls, subraya que la destrucción de ocupación en lo alto de la
pirámide “refleja la dureza de la crisis, el tsunami”.
Más allá de la
gravedad que supone perder cualquier puesto de trabajo, Valls muestra
especial preocupación “cuando además de piezas, cae el todo: cuando
desaparecen las unidades de producción”. “A corto plazo es grave, pero a
largo es gravísimo, y debería darnos mucho miedo”, advierte." (El País, 22/07/2013)
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