17.10.13

El aznarismo... la ruina de todos

"Todo empezó con la faraónica T-4 de Barajas, proyectada en 1996 al aterrizar José María Aznar en el Gobierno. Debía ser el aeropuerto más grande del mundo, con un millón de metros cuadrados: y a fe que lo fue. Debía costar 1.033 millones de euros, y al inaugurarse en 2006 se habían invertido más de 6.200 millones, los dos mil últimos en etapa de su sucesor: ¡un sobrecoste del 600%!

La gran pirámide se entregó casi entera para su explotación a la compañía aérea de bandera, Iberia, privatizada a bajo precio por el Gobierno Aznar en 1999. Entre los compradores de Iberia destacó Caja Madrid, que se hizo con un paquete del 10%, progresivamente aumentado hasta casi el 24% en 2007. La operación fue auspiciada por la (liberal) presidenta y ex ministra de Aznar Esperanza Aguirre para afianzar el éxtasis (público) radial de la capital.

La ejecutó el presidente de Caja Madrid, Miguel Blesa, puesto en el puesto en 1997 en su calidad de compañero de pupitre de Aznar como opositante a inspector de Hacienda. Blesa fue eficaz. 

Logró con ímprobos esfuerzos reducir a basura la caja de ahorros que Jaime Terceiro había convertido en una gran entidad, rentable, respetada y competitiva con La Caixa. Ni siquiera Rodrigo Rato logró enderezarla.

Resultado: a final de 2012, figuraban en el balance de su sucesora, Bankia, 24.500 millones de euros de dinero público. Los pagamos todos, catalanes y europeos incluidos, pero además los madrileños se arriesgan a quedarse sin su entidad local emblemática. Dén gracias al aznarismo. (...)

Esta está siendo la mejor temporada turística de la historia en toda España. Pero la afluencia de visitantes a la villa de Madrid se ha reducido un 7,7% en los primeros ocho meses de 2013, y un 22,2% en el mes clave de agosto.

 Acaso si el presidente Ignacio González se ocupase de un turismo sobre el que ejerce competencia plena, en vez de a proponer referendos patrióticos o a comprar áticos en Marbella; o si la alcaldesa Ana Botella, digna socia de Aznar en Fazmatella, SL, desplegase encantos más allá de sus esfuerzos en Madrid-Arena o tomando cafés-con-leche, se explotarían mejor los innegables atractivos de la capital. Pero nada de nada. Cero aznarero. (...)

Tal vez la cuádruple ruina encadenada Barajas-AENA-Iberia-Bankia no sea letal para el macizo de la raza económico de un Estado endogámico que habita en el aislamiento tibetano, según describió Agustí Calvet, Gaziel. Pero lo es para sus vecinos, y los amigos de sus vecinos.

 Como lo es la ruina de las autopistas radiales de Madrid y sus hermanas (260 kilómetros), también criaturas de Aznar y Aguirre: mal diseñadas, al competir mediante peajes con vías gratuitas y al acoger un tráfico que resultó menos de la mitad del calculado. Como el Estado asumía ese cálculo, ahora caen 3.600 millones de quiebra técnica sobre todos nosotros, madrileños y los demás.

Pero Aznar no es responsable, lo son las autonomás dilapidadoras, según su FAES... que todos subvencionamos. España iba bien, Madrid va bien y él, como Ignacio González, combate separatismos. Cuando no juega al golf a cuenta del erario."          ( , El País, 17 OCT 2013 )

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