17.11.13

Vamos hacia un conflicto mayor por culpa de la ceguera de los dirigentes europeos


"(...) Ahora que la situación es crítica, muchos economistas han vuelto su mirada a Keynes. Pero ustedes creen que es un error… 

La situación actual recuerda mucho a la de los años 30, y en particular al hecho de que los dirigentes están repitiendo los mismos errores que cometieron los de aquella época. Por ejemplo, entonces los líderes europeos querían volver al patrón oro y, como ahora sucede con el euro, para lograrlo imponían políticas de deflación.

 Por lógica, los mismos errores conducen a los mismos efectos, y pienso que Europa camina hacia la autodestrucción. Si me preguntas si es posible volver a Keynes en el estado actual de Europa… No, ni siquiera convertido en fantasma. Todo está organizado e institucionalizado para que una política activa de recuperación sea imposible. 

La posibilidad de relanzar la economía a través del presupuesto se considera inviable por la Comisión Europea y por el Gobierno alemán. Incluso, cada vez se minimiza más el presupuesto. Pero es que esta crisis no es solo una crisis de mala orientación de las políticas de austeridad, tiene que ver con los propios fundamentos de la UE. 

La gran decisión adoptada ha sido constitucionalizar las disposiciones restrictivas que impiden que se puedan aplicar políticas diferentes que salven a Europa de otra manera. Los dirigentes europeos se han encerrado en una prisión de la cual no pueden salir. (...)

¿Qué papel van a jugar a partir de ahora países como España, Italia o Grecia ?

Lo que se está pidiendo a los perdedores es que sigan jugando, y encima que sean cada vez más competitivos, lo que lleva inevitablemente a la pauperización de la población. Están pidiendo al perdedor que sea aún más perdedor. El gran problema de Europa hoy es que no acepta ver los defectos de sus políticas y sus consecuencias.

 No para de imponer nuevas medidas de austeridad estructurales, de transformar los mercados de trabajo, los sistemas sociales y el poder adquisitivo de los ciudadanos. Y las diferencias de rentas entre las personas cada vez son mayores.

Al principio de esta entrevista auguró una autodestrucción europea. ¿En qué forma?

Esperemos que no haya más conflictos armados, ya hemos tenido bastantes. La construcción europea se apoya sobre otra guerra, la guerra económica entre los países miembros. El camino correcto sería la cooperación, una solidaridad que asegure a la vez una paz económica.

 Pero ese cambio de paradigma implica una transformación total de la arquitectura institucional europea. Pero ahí el camino será muy largo e implica movimientos sociales en Europa muy potentes.

¿Y si nada de eso sucede?

Vamos hacia un conflicto mayor por culpa de la ceguera de los dirigentes europeos. Son como autistas, como prueba el hecho de que los movimientos en España, en Grecia o en Italia no han cambiado su manera de hacer las cosas.

 Ellos piensan que los italianos son niños, siguen aplaudiendo a Mario Monti incluso después de que haya sido aplastado en las urnas. Hay demasiado desprecio de los dirigentes a los dirigidos, y eso puede ser el preludio de fuertes convulsiones sociales."         (Entrevista a Christian Laval, Público, 13/11/2013)

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