"(...)¿Estuvo
manipulada la subasta? La versión de la gran patronal eléctrica es que los
precios del mercado durante 2013 han sido inusitadamente bajos por la excelente
eolicidad, hidraulicidad y baja demanda.
A ello añaden que en los días previos
hubo poca producción eólica y que se debieron usar centrales de gas que ahora
adquieren la materia prima a precios más altos ya que abandonaron los contratos
“tomar o pagar” por el poco uso de las centrales. Dado que la mayor parte de
esos contratos son secretos, aunque la explicación no suena irracional, no
tienen otro aval que su palabra.
En mi opinión había buenas razones para
esperar una subida del precio del mercado por las razones que ellos esgrimen,
pero hubo con total seguridad sobreactuación interesada y muy probablemente
acuerdo para provocar una subida mayor de lo razonable. Los precios del mercado
diario de los días previos a la subasta fueron desmesuradamente altos y la
retirada temprana de parte de la producción ofrecida, así como la escasa
participación de sus comercializadoras en la puja, son indicios más que
razonables.
A ello hay que añadir el hecho de que las comercializadoras de las
5 grandes empresas son las únicas que ofrecen la TUR, por lo que si los precios
efectivos de la electricidad durante el trimestre son menores que el supuesto,
los márgenes de comercialización crecen de forma importante.
Dos
comentarios se están repitiendo con inusitada unanimidad. La primera es que la
subasta CESUR es un mecanismo demasiado fácil de manipular y que debería
sustituirse por un procedimiento más seguro. Un severo varapalo a posteriori
para la ya extinta CNE que en julio de 2012 emitió un informe, solicitado por
la Secretaría de Estado de la Energía, avalando este método de fijación de
precios.
Se analizaron entonces las subastas 15 y 16. En mayo de 2013 la CNE
indicó no obstante que existían anomalías en el mercado mayorista que
incrementaba los precios a medida que se acercaba la fecha de las subastas que
fijan el precio de la tarifa y los sobrecostes por servicios de ajuste y
restricciones técnicas.
El
segundo es señalar la fragante contradicción del Gobierno, que hasta dos días
antes defendía la transparencia de estas subastas y parecía querer profundizar
en la liberalización, que había tramitado la nueva ley eléctrica (24/2013) con
el objetivo declarado de evitar incurrir en nuevos déficit….y que
interviene abruptamente en el proceso cuando se siente traicionado por las
grandes eléctricas a las que siempre había defendido.
Se repite así lo ocurrido
con el gobierno del PP en el que Rodrigo Rato controlaba la economía, cuando,
tras promulgar la ley eléctrica 54/97, que teóricamente liberalizaba el sector,
se decidió que el precio de ésta no podía subir más del 2% anual, inaugurando
así la creación de los sucesivos déficit de tarifa que han marcado la política
de los sucesivos gobiernos. (...)
O en Román Paladino, una nueva
creación de déficit, trimestral en este caso. Si la predicción gubernamental se
queda corta, la subida se aplaza brevemente.
Porque
mirando al día después de este enmarañado asunto los datos básicos son los
siguientes. El año 2013 terminará con un déficit que superará los 3000 ME, lo
que representa cerca del 8% del total de costes reconocidos (sin impuestos ni
alquiler de contadores). Unos 22.000 ME en peajes de acceso y 18.000 ME de la
parte liberalizada. Si a ello se añade que la ley 24/2013 no permite un déficit
anual superior al 2%.....o se mata la ley recién estrenada, o se diseña un
mecanismo para eliminar el déficit.
En
un artículo reciente señalé que sólo cabían dos soluciones: o
recortar derechos reconocidos o subir los ingresos, ambas medidas difíciles de
adoptar. Señalaba también mi temor a que al Gobierno se le caiga más temprano
que tarde la capa de paladín de los derechos de los usuarios eléctricos y que
los costes vuelvan a recaer sobre los que suele: los productores de energías
renovables y los consumidores domésticos de electricidad. (...)
Me
gustaría comentar alguna alternativa para eliminar el problema, para probar que
existen diversas salidas a esta encrucijada. Se podría por ejemplo realizar una
quita a los tenedores de deuda eléctrica o una merma en los intereses
reconocidos. Según la orden de peajes de agosto, en 2013 se destinan a tal fin
2.300 ME.
Si a los inversores en renovables, que debieron endeudarse y que
arriesgaron con tecnologías novedosas, de bajo impacto ambiental e intensivas
en mano de obra, se les recortaron a posteriori derechos, no entiendo porque no
puede hacerse lo mismo con quienes se limitaron a poner su dinero a la búsqueda
del beneficio.
Debería
también cambiarse el mercado mayorista para eliminar la sobreretribución para
tecnologías como la hidroeléctrica ya amortizada y la nuclear.
No
tiene tampoco ninguna justificación mantener la subasta CESUR con su reconocido
carácter inflacionista en el mecanismo de fijación de los precios.
Sobra
también la ayuda de Estado de casi 750 ME a una interrumpibilidad que no es en
modo alguno necesaria. En definitiva, toca que paguen ahora quienes más se han
beneficiado en el pasado para convertir en cierta la frase, tantas veces
repetida por el Gobierno, de que se repartan equitativamente los costes de la
reforma." ('¿Qué va a pasar con el precio de la electricidad?', de
Ladislao Martínez López, Sin Permiso, 05/01/2015)
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