"Distintos miembros del Gobierno han declarado recientemente que la
recuperación y la creación de empleo de la economía española es muy
intensa y acusada. (...)
Pues no, los citados datos de la EPA no son para estar contentos y menos
el presidente del Gobierno que debiera estar muy preocupado, ya que
desmienten y ponen en evidencia estas declaraciones, que suponen no solo
el desconocimiento de la realidad sino, lo que aún es más grave, la
insensibilidad ante el sufrimiento y el malestar de una parte muy
importante de la población.
Así, la población ocupada ha caído en el
primer trimestre en 184.600 personas, hasta situarse en 16.950.600, la
cifra más baja desde el cuarto trimestre de 2002 y, si los datos
originales se desestacionalizan, para corregirlos del efecto negativo
del invierno en el empleo, lo que ocurre es que se interrumpe la ligera
mejoría que venía produciéndose desde el segundo trimestre de 2012, (...)
Pero es que, además, la escasa reducción trimestral del paro en el
primer trimestre de 2014, de 2.300 personas, no se produce porque más
personas anteriormente paradas hayan encontrado empleo, ya que, como ya
se ha señalado, este ha retrocedido en el trimestre en 184.600 personas,
sino que se ha debido a la fuerte reducción de la población activa, de
187.000 personas, mayor, incluso, que el descenso de la población
ocupada y la más elevada en un trimestre desde el comienzo de la actual
crisis económica.
Es decir, el paro disminuye en algo más de dos mil
personas no porque se cree empleo, que se destruye, sino porque la
población activa se contrae muy notablemente. (...)
Y, todavía peor, el descenso trimestral del paro de 2.300 personas
coexiste con el aumento en el trimestre de 52.900 personas paradas de
larga duración (que llevan buscando empleo, al menos, un año) y de
107.600 personas paradas de muy larga duración (que llevan buscando
empleo, al menos, dos años), alcanzado las primeras en el primer
trimestre de 2014 la cifra de casi 3,7 millones, el 61,6% del paro
total, y las segundas la cifra de casi dos millones y medio, el 40,8%
del paro total. (...)
Por lo tanto, no existen razones para el triunfalismo, ya que el fin de
la recesión económica en el segundo trimestre de 2013 y el escaso
crecimiento interanual del PIB de los siguientes trimestres no es
suficiente para crear empleo, descendiendo tanto en relación con el
trimestre precedente como en relación con un año antes, sobre todo en la
industria y la construcción, además de que el empleo que queda es cada
vez más precario, más temporal que indefinido y más a tiempo parcial que
a tiempo completo. (...)
En estas condiciones vencer la fase de crisis económica y volver a la
situación anterior tanto en el empleo como en el paro va a suponer un
esfuerzo de gran magnitud que va durar una gran cantidad de años, aparte
de la pérdida de capacidad productiva de la economía española si la
población activa sigue disminuyendo a los niveles que lo estáhaciendo y
el empleo es cada vez más precario.
Ante estas perspectivas la
superación de la situación actual exigiría un cambio radical de la
estrategia de política económica, basada hasta ahora exclusivamente en
la austeridad y el consiguiente retroceso del gasto público y en la
devaluación salarial, estrategia que, además de acentuar la destrucción
de empleo, ha provocado un aumento enorme de la desigualdad económica,
hasta situar a España en el país más desigual de la UE. (...)" (José Ignacio Pérez Infante, Economistas frente a la crisis, 05/05/2014)
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