"El gobierno conservador de España, ansioso de cambiar la
atención de la prensa de los recientes resultados electorales en la Unión
Europea, ha lanzado una campaña mediática enfatizando la aplicación de
un agresivo programa de “estímulo”.
Los conservadores españoles -y sus
predecesores, los llamados socialistas- son conocidos por adoptar la demandada
austeridad impuesta por la troika. ¿Por qué el partido conservador español
finalmente ha admitido que la austeridad es un desastre y que es esencial un
estímulo? En realidad no han hecho tal cosa. En cambio, han rebautizado la
“austeridad” y la han llamado “estímulo”: (...)
“El primer ministro español Mariano Rajoy está planeando lanzar un
programa de estímulo económico de 6.300 millones de euros, un movimiento para contrarrestar
el alto desempleo y el riesgo de deflación en el camino hacia la recuperación
del país.
Esto fue lo que Rajoy dijo a 200 empresarios en Sitges, cerca de
Barcelona..”
(...) España es la cuarta economía de la eurozona, por lo que un
“estímulo” de 6.300 millones, incluso si se convirtieran en realidad, sería de
trivial ayuda. Pero aún así, este plan económico no es cierto, aunque el lector
nunca oirá tal cosa por parte del Wall
Street Journal o de la BBC.
Empecemos refrescando la historia reciente que
ambos medios de comunicación omiten. Las demandas de austeridad de la Troika
(IMF, EU y el BCE) forzaron gratuitamente a un tercio de la población europea a
una Segunda Gran Depresión. Sus niveles de desempleo (en España, Italia y
Grecia) exceden los promedios de la Gran Depresión original.
El apologista jefe
de la austeridad en la UE, Oli Rehn, recientemente predicaba que si no se
producen más shocks económicos pasarían, todavía, diez años hasta que España
saliera de la crisis. (...)
España es la cuarta economía de la eurozona, por lo que un
“estímulo” de 6.300 millones, incluso si se convirtieran en realidad, sería de
trivial ayuda. Pero aún así, este plan económico no es cierto, aunque el lector
nunca oirá tal cosa por parte del Wall
Street Journal o de la BBC. Empecemos refrescando la historia reciente que
ambos medios de comunicación omiten.
Las demandas de austeridad de la Troika
(IMF, EU y el BCE) forzaron gratuitamente a un tercio de la población europea a
una Segunda Gran Depresión. Sus niveles de desempleo (en España, Italia y
Grecia) exceden los promedios de la Gran Depresión original. El apologista jefe
de la austeridad en la UE, Oli Rehn, recientemente predicaba que si no se
producen más shocks económicos pasarían, todavía, diez años hasta que España
saliera de la crisis. (...)
¿Está Rajoy proponiendo incurrir deliberadamente en grandes
déficits fiscales para restaurar la falta de demanda? Esta sería la pregunta
obvia para cualquier periodista, pero el WSJ nunca aborda las verdaderas
cuestiones. El único punto del programa que el WSJ describe es una mínima
reducción del impuesto de sociedades:
“Rajoy también comentó que reduciría el impuesto de sociedades del 30% al
25%. La idea principal, dijo, “es reducir los impuesto”.
Nadie cree en que una mínima reducción del impuesto de
sociedades pueda realmente impulsar el crecimiento económico de España. Rajoy,
comprensiblemente, quiere proclamar que el desastre económico que él y sus
predecesores han infligido a España es en realidad una historia de éxito. (...)
La recuperación española es patética. A esta tasa de
crecimiento, España continuará en los niveles de desempleo de la Gran Depresión
durante toda la década. Si España tiene “una de las recuperaciones más fuertes
de la unión monetaria”, debe saber el lector que la “recuperación” de la
eurozona es peor que patética.
De hecho, en la siguiente parte del artículo, el WSJ
inintencionadamente y sin saberlo revela las incoherencia de Rajoy:
“Estamos buscando el incremento de la renta disponible de las familias,
vigorizar el consumo, mejorar la competencia económica, impulsar el ahorro, y
especialmente, contribuir al incremento del empleo’, explicó Rajoy.”
Incrementar “la renta disponible de las familias” para
“vigorizar el consumo” es precisamente lo que Rajoy debería estar haciendo.
Reduciendo el impuesto sobre sociedades no lo logrará. La austeridad y los
fieros esfuerzos de Rajoy para reducir los salarios en España reducen “la renta
disponible de las familias” y lastran el “consumo”.
Peor aún, Rajoy dice que su
objetivo es incrementar el “ahorro” de lo hogares. En el intento de sacar a la
economía de la Segunda Gran Depresión, la última cosa que Rajoy debería desear
es “incrementar el ahorro”. El WSJ es incapaz o no quiere resaltar las
incoherencias de Rajoy y su ignorancia económica. (...)
Tal y como desvela el informe de la BCC, Rajoy no tiene
ningún plan de estímulo -tiene un plan “mágico” para la productividad. Rajoy
planea continuar con la austeridad. Todavía está tratando de desangrar la
economía española persistiendo en conseguir el superávit presupuestario. Como
el presidente Obama, Rajoy está contando el mito de que no importa que su
presupuesto sea austero, ya que los programas de formación de empleo son
mágicos.
Los programas mágicos, como si nada, mejorarán la productividad y
llevarán a incrementar las exportaciones y el empleo. Las alusiones mágicas no son
citas tomadas de economistas de ninguna escuela. Puede ser cierto que financie
programas de I+D, pero nadie creerá seriamente que esto vaya a tener ningún
efecto significativo en la demanda.
La realidad del estímulo de pega de Rajoy es el mismo viejo
juego de los conservadores: reducir los impuestos y subsidiar a las empresas.
Recordar que Rajoy vendió su programa reivindicando que su principal objetivo
era “incrementar la renta disponible de
las familiar [y] vigorizar el consumo…” El plan descrito por Rajoy no
tendrá ninguna influencia en la renta disponible de las familiar y en vigorizar
su consumo.
Tampoco tendrá influencia en su inútil objetivo de aumentar sus
ahorros, pero al menos eso no es una mala noticias, ya que incrementar el ahorro
de los hogares haría retroceder a la economía española.
Rajoy argumentará que
su plan sí resuelve su tercer objetivo (“incrementar
la competencia de las empresas”), pero si cree que subsidiar las empresas
nacionales “incrementará la
competitividad de la economía” (1), entonces Rajoy no es que no sea conservador,
(2) es que alguien de la Organización Mundial de Comercio debería revisar al
plan de Rajoy, ya que viola las reglas en vigor.
El plan de “estímulo” de Rajoy es una broma. Todo esto no es
más que política interna española y una reacción al surgimiento del apoyo
español a su nuevo y fuerte oponente: Podemos.
El afán del WSJ y de la BBC por ayudar al intento de Rajoy de rebautizar a la
desastrosa austeridad como “estímulo” es el aspecto más revelador de este
episodio." (El plan de “estímulo” español: un oxímoron diseñado por idiotas, de
William K. Black, en sin Permiso, 15/06/2014)
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