"En un momento muy delicado de credibilidad de muchas instituciones, el
INE español, a instancias de la Comisión Europea, ha avanzado cómo
quedaría el PIB si se introdujesen actividades delictivas como la
prostitución, que incluye en muchos casos la trata de mujeres, y el
tráfico de drogas.(...)
Los resultados de esta estimación global son portentosos para el
ejecutivo, ya que de un plumazo el PIB recibe una inyección de entre un
2,7% y un 4,5% de renta adicional, el déficit se reduce estadísticamente
un 0,3% y la deuda pública casi un 4%,lo que permitirá escapar del
fatídico 100% que ya acechaba de forma inmisericorde, hasta que ha
llegado la revisión estadística que tanto ayuda a los diferentes
ejecutivos en apuros. (...)
Esta nueva información llegará al mercado y a los ciudadanos en
septiembre, cuando se publique el PIB del 2T de 2014 y entonces podremos
saber exactamente cuán ricos somos por los cambios metodológicos y
cuánto por los delitos de prostitución y tráfico de drogas y
contrabando. (...)
La buena noticia para el Gobierno es que los Presupuestos Generales
del Estado para 2015, año electoral, se harán con estas nuevas cifras.
Sin hacer nada, se encontrará con un cuadro macroeconómico muy aseado, y
como siempre, se arrogará todo el éxito.
Otros países más transparentes y rigurosos sí han aislado el efecto
de las actividades ilegales, incluso algunos con un nivel de riqueza
inferior al nuestro, como puede ser Portugal. El país luso ha avanzado
que el impacto sobre su economía sería de un 0,4%, unos 700 millones de
euros.
El Reino Unido, un ejemplo en materia de calidad e independencia
estadística, lo ha cifrado en un 0,6%, unos 12.600 millones de euros.
Pero por supuesto, el principal problema de esta nueva estadística, que
nacerá viciada de origen, serán las fuentes de información.
El INE
debería publicar cuáles son sus fuentes y metodología de cálculo, porque
si no corre el riesgo de que la ciudadanía y muchos estamentos
privados, nacionales y extranjeros, desconfíen de sus estimaciones. (...)
Existe cierta incertidumbre sobre cómo se calculará el impacto de la
prostitución y las drogas en la economía. No existen datos oficiales
sobre prostitución, y además hay que constatar que esta actividad
incluye la trata de blancas, por lo que es manifiestamente imposible, y
poco ético, poder cuantificar el dolor y la vejación humana. (...)
Según el propio Instituto, ha contactado con las principales
asociaciones de asistencia a las prostitutas y de clubes de alterne para
recabar datos, pero no ha tenido mucho éxito. El INE, sin embargo,
asegura que ese trabajo es solo un contraste para enfrentarlo a las
cifras que ha calculado, pero no precisa de dónde las ha obtenido, algo
que va en contra de una lógica de transparencia que se debe exigir a una
institución pública. (...)
Esta cuantificación de las actividades delictivas, algo muy en línea
con las tesis del fallecido Nóbel Becker, choca con la ética y debería
ser objeto, en primer lugar, de un profundo desprecio social, y nunca
ser utilizado como si fuera una actividad económica más.
De hecho, se
instó a terminar la investigación abierta en el tema de la trata de
mujeres en el Congreso, antes de publicar estos datos, que, en cualquier
caso, están sujetos a un margen de error notable.
Sin transparencia, con un grado de ocultismo en las fuentes inaudito,
sin cuantificar el efecto concreto sobre el PIB de las actividades
delictivas, así saldrán las nuevas cifras del PIB en septiembre. (...)" (Alejandro Inurrieta, Vox Populi, 15/06/2014)
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