9.12.14

La inversión se ha reducido en 500.000 millones en Europa... pero el el Fondo Juncker sólo invertirá 8.000, de los presupuestos europeos

"La Comisión Europea está dando los últimos retoques al Fondo Europeo de  Inversiones Estratégicas (llamado Fondo Juncker por el apellido del presidente de la Comisión), un vehículo europeo con el que se pretende aumentar la inversión en los  países de la Unión Europea y que previsiblemente comenzará a funcionar a principios de 2015.

Este nuevo proyecto surge como intento de dar respuesta a la situación tan  deprimente en la que se encuentran los países de la Unión Europea, en los cuales la inversión se ha reducido en casi 500.000 millones de euros según el propio presidente  de la Comisión, lo que supone una caída del 20% desde 2007.(...)

Sin embargo, aunque a primera vista parezca que se ha dado un paso en la buena  dirección, cuando uno desciende a los detalles comprueba que no hay muchos motivos para la celebración. Veamos por qué.

1) A pesar de que el propio presidente de la Comisión reconoce que la inversión  ha caído en casi 500.000 millones de euros, la cantidad prevista para el Fondo Juncker no supera los 315.000 millones de euros en tres años. Es decir, ni siquiera en términos cuantitativos estas inversiones podrán recuperar los niveles anteriores a la crisis.

2) De esos 315.000 millones de euros, sólo 8.000 provendrán de los  presupuestos europeos (donde, por otro lado, existen dificultades para cubrir los pagos pendientes a estudiantes Erasmus, investigadores como los Nobeles de Medicina y a las pequeñas y medianas empresas) y sólo 12.000 del Banco Europeo de Inversiones. Otros 60.000 millones de euros se obtendrán a través de endeudamiento, y el resto, unos 235.000 millones de euros, se espera que lo aporte el sector privado. 

Es decir, el dinero público que se va a comprometer es absolutamente irrisorio, reflejo evidente de la intensa y absurda resistencia europea (alemana, fundamentalmente, aunque no sólo) a emplear las palancas del gasto público para reactivar la economía.

3) El hecho de que se espere la participación del sector privado señala que las inversiones que se van a llevar a cabo se regirán totalmente por el criterio de rentabilidad privada, puesto que las empresas no invertirán ni un euro a no ser que esperen obtener suculentos beneficios. 

Esto implica que el Fondo Juncker no se utilizará para financiar proyectos que no sean rentables económicamente, por muy rentables que puedan ser en términos sociales, ecológicos o culturales.  (...)

Por lo tanto, se pueden erigir cuatro críticas importantes con respecto al Fondo Juncker: 

en primer lugar, por su limitado volumen de recursos se trata de un tímido intento que probablemente resultará insuficiente para reactivar adecuadamente la actividad económica. 

En segundo lugar, al basarse su financiación mayoritariamente en inversión privada y en endeudamiento frente a los mercados financieros en vez de hacerlo en ingresos fiscales o en préstamos del Banco Central Europeo, las inversiones empeorarán el saldo público europeo al tener que pagar importantes intereses de deuda y al mismo tiempo permitirán el enriquecimiento de los acreedores privados (los mismos que deberían contribuir más a los ingresos fiscales). 

En tercer lugar, buena parte de los proyectos que se van a realizar son claramente innecesarios para mejorar la vida de una población que necesita empleo y recursos y no líneas de alta velocidad que recorran todos los confines de la península. 

En cuarto lugar, la inmensa mayoría de estos proyectos resultan enormemente intensivos en extracción y transformación de recursos naturales, emisión de residuos y deterioro medioambiental. (...)"           (Eduardo Garzón Espinosa y Carlos Martinez, Fundación Europa de los Ciudadanos , Economía crítica y crítca de la economía, 01/12/2014)

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