"(...) -¿Cómo caracterizarías la figura del expresidente de la Diputación de
Castellón, Carlos Fabra, o más bien la de la saga familiar?
Creo que ha sido un personaje que lo fue todo en el momento que tuvo poder, pero que hoy no es nadie. Ha pasado al olvido desde el momento en que fue condenado y entró en la prisión. La familia Fabra ha gobernado la provincia de Castellón desde la época de Isabel II. (...)
Creo que ha sido un personaje que lo fue todo en el momento que tuvo poder, pero que hoy no es nadie. Ha pasado al olvido desde el momento en que fue condenado y entró en la prisión. La familia Fabra ha gobernado la provincia de Castellón desde la época de Isabel II. (...)
-Se afirma en el documental que Fabra es un personaje sin ideología,
cuya única meta es el control del poder. Que pone la mayoría electoral
de la provincia en manos de Zaplana (1995-2002), primero, o de Camps
(2003-2011), después, a cambio de conservar el dominio absoluto de la
provincia. ¿Cómo se producen estos intercambios?
Esto tiene incluso un trasfondo genético. El primer Fabra que se conoce (Victorino Fabra, el tío “Pantorrilles”) fundó “el Cosi”, un grupo político que ofrecía el control de la provincia a quien gobernara en Madrid, conservadores o liberales (los dos partidos del régimen de la Restauración).
Esto tiene incluso un trasfondo genético. El primer Fabra que se conoce (Victorino Fabra, el tío “Pantorrilles”) fundó “el Cosi”, un grupo político que ofrecía el control de la provincia a quien gobernara en Madrid, conservadores o liberales (los dos partidos del régimen de la Restauración).
Carlos Fabra es un poco lo mismo. Garantiza el poder de
la provincia a quien le facilite continuar al mando. Primero fue
Zaplana, que tenía un poder omnímodo. Después llegó Camps (...)
-Redes clientelares, conexiones empresariales, capacidad de presión
sobre jueces, influencias en los medios de comunicación, favores a
cambio de sufragios… ¿Es un modelo único de gobernar, sin precedentes
en Europa?
No sé si en otros territorios de Europa encontraríamos la presencia secular de una familia en el poder. Creo que eso sí que es una cosa muy particular de Castellón. Hay que tener en cuenta las particularidades de esta provincia. Castellón es también un territorio montañoso, muy rural, muy poco industrializado, y que favorece este tipo de mecanismos de control.
No sé si en otros territorios de Europa encontraríamos la presencia secular de una familia en el poder. Creo que eso sí que es una cosa muy particular de Castellón. Hay que tener en cuenta las particularidades de esta provincia. Castellón es también un territorio montañoso, muy rural, muy poco industrializado, y que favorece este tipo de mecanismos de control.
Es decir, la presencia de
un político con carisma, que pueda ir a los pueblos y ofrecer favores a
cambio del voto. Es algo que Fabra ha hecho mucho. Era una especie de
virrey. Todo el mundo iba a rendirle pleitesía y pedirle favores, y ese
ejercicio de caridad le generaba votos.(...)
-Pero sostienes que al expresidente de la Diputación de Castellón no se le debe considerar un mafioso al uso…
Fabra no es la mafia. No constituye un para-estado. Actúa desde dentro, desde el poder y la lógica de los partidos. Hay que recordar además que, como presidente de la Diputación de Castellón que fue, Fabra nunca fue votado en unas elecciones.
Fabra no es la mafia. No constituye un para-estado. Actúa desde dentro, desde el poder y la lógica de los partidos. Hay que recordar además que, como presidente de la Diputación de Castellón que fue, Fabra nunca fue votado en unas elecciones.
Es elegido por los alcaldes y
él simplemente establece su control. Así, no hablamos de un estado
frente a un estado, ni de presión violenta sobre una de las fuerzas en
litigio. En Castellón no hay asesinatos de carácter político o mafioso.
-¿Cuál fue su influencia en los medios de comunicación? ¿Cómo se comunicaba con la gente?
Llamadas al orden, a los directores, control a través de subvenciones, regalos de entradas, invitaciones a cenas… En cuanto a la comunicación popular, Fabra era más cercano a Zaplana que a Camps. Era un hombre de carácter agradable, no era una persona como Camps que te provocaba rechazo y casi te daba la mano para que le besaras el anillo.
-¿Cuál fue su influencia en los medios de comunicación? ¿Cómo se comunicaba con la gente?
Llamadas al orden, a los directores, control a través de subvenciones, regalos de entradas, invitaciones a cenas… En cuanto a la comunicación popular, Fabra era más cercano a Zaplana que a Camps. Era un hombre de carácter agradable, no era una persona como Camps que te provocaba rechazo y casi te daba la mano para que le besaras el anillo.
Fabra era
en cambio una persona muy de la calle, te podías juntar con él,
reírte, le gustaba invitar… Como un “encantador de serpientes”. En el
documental lo cuentan el empresario Vicente Vilar y el periodista Paco
Mariscal. Mediterráneo era el periódico de cabecera del fabrismo.
También la televisión local de Castellón (que ya dejó de existir).
-La figura del protagonista del documental atraviesa la época de la “burbuja” inmobiliaria en el País Valenciano. ¿Aparece asociado a las grandes infraestructuras y proyectos urbanísticos en la provincia de Castellón?
Sobre todo a Marina d’Or, que fue la obra urbanística faraónica que puede vincularse a Carlos Fabra. Tuvo una relación muy próxima con el empresario de la construcción Jesús Ger, que fue precisamente el promotor de Marina d’Or. También con Luis Batalla, de Lubasa, y con Gimeno, la otra gran empresa de la construcción, de la familia del que fue alcalde de Castellón, José Luis Gimeno. (...)
-La figura del protagonista del documental atraviesa la época de la “burbuja” inmobiliaria en el País Valenciano. ¿Aparece asociado a las grandes infraestructuras y proyectos urbanísticos en la provincia de Castellón?
Sobre todo a Marina d’Or, que fue la obra urbanística faraónica que puede vincularse a Carlos Fabra. Tuvo una relación muy próxima con el empresario de la construcción Jesús Ger, que fue precisamente el promotor de Marina d’Or. También con Luis Batalla, de Lubasa, y con Gimeno, la otra gran empresa de la construcción, de la familia del que fue alcalde de Castellón, José Luis Gimeno. (...)
-Pero en los pueblos de la provincia era bien fácil escuchar: “Hace
muchas cosas por Castellón”, “si no fuera por él, nadie se acordaría de
nosotros”…
Era un personaje que daba la impresión que se multiplicaba en los sitios, que estaba en todos los pueblos. No era un político de despacho, sino de calle. Hacía un montón de kilómetros. Llegaba a un pueblo, y no sólo “hacía” el acto, daba cuatro consignas y se iba.
Era un personaje que daba la impresión que se multiplicaba en los sitios, que estaba en todos los pueblos. No era un político de despacho, sino de calle. Hacía un montón de kilómetros. Llegaba a un pueblo, y no sólo “hacía” el acto, daba cuatro consignas y se iba.
Era una persona que se quedaba, que iba al bar, que compraba
lotería, que hablaba con la gente de la barra, que se tomaba un tinto
con los abuelos que estaban jugando al dominó y se ponía a jugar con
ellos. Le gustaba el juego y las mujeres. Se creó la imagen de una
persona que estaba siempre en los pueblos, trabajando por la provincia,
haciendo carreteras…
Con los años se forjó un imaginario mítico
alrededor de Carlos Fabra. Incluso obras públicas del ministerio, caló
entre la población que se consiguieron y realizaron gracias a Fabra." (Entrevista a Sergi Tarín, autor del documental “En el país dels cecs” sobre el expresidente de la Diputación de Castellón, Enric Llopis , Rebelión, 17/01/2015)
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