9.1.15

Muere durante el traslado al estar cerrado el servicio para infartados

"Un hombre murió el día de Navidad de un infarto durante el traslado en ambulancia desde el hospital Joan XXIII de Tarragona, donde había ingresado tres horas antes, al complejo hospitalario de Bellvitge en Barcelona. 

El paciente, Enrique Gheron, de 76 años y vecino de Tarragona, tuvo que ser trasladado a Barcelona al encontrarse inoperativo el servicio de hemodinámica —donde se practican operaciones para algunos tipos de infarto en los que una arteria se obstruye por completo— de su hospital de referencia.

Según denuncia la viuda de la víctima, María Victoria Viu, la muerte de su marido, un conocido farmacéutico de la ciudad, se podría haber evitado si la unidad de hemodinámica del Joan XXIII, la única de toda la provincia, hubiese estado abierta. Pese a las demandas de pacientes y sindicatos para mantener activo el servicio 24 horas, esta unidad del hospital tarragonés solo está operativa de 8 a 20 horas. 

Según el Código Infarto, el protocolo de actuación urgente que se activa ante esta patología en el territorio catalán, los pacientes de la provincia de Tarragona que sufren un infarto han de ser trasladados a Bellvitge cuando la hemodinámica del Joan XXIII está cerrada.

La viuda de la víctima explicó ayer que su marido trabajó durante toda la jornada del día 24 en la farmacia. El día de Navidad, Gheron empezó a encontrarse mal. “No le dolía nada pero decía que se sentía el estómago hinchado. A las 19:06 ingresamos en el Joan XXIII y empezaron a hacerle pruebas. 

Al rato, el médico me dijo que mi marido estaba sufriendo un infarto, que la unidad de hemodinámica acababa de cerrar y que, tras estabilizarlo, lo derivarían en una ambulancia medicalizada a Bellvitge”, añadió la viuda. Ella pidió un taxi y siguió a la ambulancia por la carretera durante el traslado. 

“Por el camino sufrió otra crisis y recibí una llamada de los médicos diciendo que Enrique volvía a estar en el Joan XXIII”, recordó la mujer, que regresó al centro y tuvo que ser atendida debido a los nervios y a una subida de tensión. “Al cabo de un rato el médico me dijo que lo habían vuelto a estabilizar y a las 21:55 horas salió otra vez para Bellvitge”, apuntó María Victoria.

Durante este segundo traslado el hombre sufrió un paro cardíaco y falleció en la carretera N-340 a la altura de El Vendrell. “Si los médicos lucharon tanto y lo estabilizaron dos veces es porque confiaban en salvarlo, pero como la planta de hemodinámica cierra a las 20 horas se perdió un tiempo importantísmo”, expuso María Victoria. “Si la unidad hubiese estado abierta, en solo 15 minutos habría sido ingresado en este servicio ya en la primera crisis. 

Con el traslado a Barcelona se pierden 120 minutos vitales”, denunció la viuda, que está sopesando llevar el caso a los juzgados. “Los médicos se portaron de lujo pero no tenían medios. Voy a hacer todo lo que esté en mi mano para que esto no vuelva a pasar”, concluyó. (...)"            ( / , El País, Tarragona / Barcelona 7 ENE 2015)

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