13.2.15

India rechaza la petición de patente presentada por Gilead para el sofosbuvir contra la hepatitis C, y fabricará genéricos. “Si no es innovación en Nueva Delhi, no lo es aquí tampoco"

"Una vez más, India ha sido pionera. El 14 de enero el organismo regulador de patentes del país asiático, ­conocido como ‘la farmacia de los pobres’, rechazaba la petición de patente presentada por el laboratorio farmacéutico Gilead para la producción del sofosbuvir (de nombre comercial Sovaldi), el fármaco contra la hepatitis C, lo que permitirá que los laboratorios farmacéuticos indios fabriquen genéricos a bajo coste. 

El rechazo tiene un motivo claro: el sofosbuvir, apunta el organismo, no es una innovación, sino una pequeña modificación molecular de un fármaco ya existente. Según un estudio de la Universidad de Liverpool, un tratamiento de 12 semanas de este preparado tiene un coste de producción de 85 euros, y sin embargo Gilead, con una posición de monopolio después de negociar con las autoridades sanitarias país por país, lo vende a 71.000 euros en Estados Unidos, 40.000 en Francia y 25.000 en España. 

“Si no es innovación en Nueva Delhi, no lo es aquí tampoco. Esto tendría que dar pie a que toda Europa lo fabricara como genérico y si no lo hacen están jugando con la salud de la gente”, afirma Antonio Gómez, del Comité Antiprivatización de la Sanidad (CAS Madrid).

 Sin embargo, la Comisión Europea, que ya en julio rechazó la petición de 15 países no ya de elaborar un genérico, sino de hacer presión para lograr una rebaja de los precios, no parece dispuesta a seguir los pasos de India. La sombra de la industria farmacéutica, que dedica al menos 40 millones de euros anuales a hacer lobby en Europa –según un informe de la Health Action International y el Corporate Europe Observatory– planea sobre esta postura.

 Es más, la reciente decisión de la Agencia Europea del Medicamento (AEM) de retirar 700 genéricos fabricados por laboratorios indios es denunciada en varios foros sanitarios como una medida de represalia contra India por su decisión. No en vano, recuerda la Federación de Asociaciones en Defensa de la Sanidad Pública (FADSP), un 80% de la financiación de la AEM proviene de multinacionales farmacéuticas.

 En España, la situación no parece distinta. Con el precio acordado para el sofosbuvir, la partida de 125 millones de euros aprobada por el Ministerio de Sanidad para el año 2015 servirá para curar sólo a 5.000 de los 700.000 afectados por hepatitis C que hay en el país. Eso si el Gobierno no sigue los pasos de India, algo que parece poco probable a pesar de que las leyes lo permiten.

 “Teó­ricamente sí podría. Hay un caso de salud pública, de emergencia sanitaria y dudas sobre el origen de la patente, pero está claro que el Gobierno y el Ministerio de Sanidad se han plegado a los intereses de las multinacionales farmacéuticas”, afirma Marciano Sánchez Bayle, presidente de la FADSP.

 De hecho, todos y cada uno de los miembros del recién creado comité de expertos designado por el Gobierno para elaborar una estrategia contra la hepatitis C tienen conflictos de intereses, y la mayoría de ellos tienen una relación directa con el laboratorio Gilead, según un documento publicado por esta federación.  (...)"         (Gladys Martínez, Pablo Rivas, Diagonal, 13/02/15)

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