"
Durante la tarde de
ayer tuvo lugar en Bruselas la primera reunión (extraordinaria) del
Eurogrupo donde Grecia debió explicar cómo piensa financiarse sin
recurrir a nuevos créditos del Banco Central Europeo (BCE). Las
posiciones estaban muy enfrentadas ante la imposibilidad por parte de la
Comisión Europea (CE) y el gobierno alemán de entender el compromiso
antiausteridad del gobierno griego con sus ciudadanos. (...)
Decir que el Eurogrupo esperaba escuchar las propuestas de Grecia, no
es del todo cierto. Lo que esperaban los ministros de economía europeos
era que Tsipras rectificaba y se avenía a aceptar la tutela de la
troika y los acuerdos neoliberales firmados por el anterior gobierno.
Sin embargo, el responsable de finazas de Grecia, Yanis Varufakis, fue
claro al asegurar que su gobierno no aceptará un nuevo programa de ayuda
con las condiciones actuales.
"Tenemos el mismo objetivo: que
Grecia permanezca en la eurozona", recalcó el comisario de Economía de
la Unión Europea, Pierre Moscovici, al iniciarse la reunión. Y tras
varias horas, el compromiso alcanzado es que las negociaciones deben de
continuar durante los próximos días.
El borrador deja la puerta abierta a
una posible extensión del programa, aunque no aclara bajo qué
condiciones. El núcleo duro de la eurozona sigue pensando en que Grecia
tiene que pasar por el amargo trago de la austeridad neoliberal, aunque a
poder ser disfrazada para que sus ciudadanos no se sientan
traicionados. (...)
Grecia por su parte no deja de explicar una y otra vez lo que está
dispuesta a hacer y lo que no. Demanda una reestructuración de la deuda,
pues el nivel actual es absolutamente insostenible e impagable.
Y para
ello acepta reformas, pero no en del tipo impuesto hasta ahora, que
ahoga la economía productiva local y a la población con menos recursos. Y
por si acaso sus “socios europeos” no lo acaban de entender, comienzan a
multiplicarse sus contactos fuera de la zona.
Ayer el ministro de
Asuntos Exteriores griego, Nikos Kotzias se reunión con su homólogo ruso
para hablar de las relaciones bilaterales y la posibilidad de que Moscú
puediera ayudar finacieramente a Grecia en caso de necesidad. También
el gobierno de China expresó ayer su deseo de que el Primer Ministro,
Alexis Tsipras, visite pronto Beijing para avanzar los intercambios
económicos entre ambas naciones.
Mientras tanto la directora del Fondo Monetario Internacional (FMI),
Christine Lagarde, voló ayer hasta Bruselas para unirse a la reunión.
También para conversar con Varufakis sobre la propuesta del gobierno
griego, del que dijo que sus integrantes “son competentes, inteligentes y
han pensado sobre sus problemas".
Lagarde dijo que “tenemos que
escucharles, estamos empezando a trabajar juntos y es un proceso que
comienza y va a durar algún tiempo". Lagarde adelantó que las
negociaciones con Atenas seguramente llevarían tiempo, pero que había
que ser pacientes." (Antonio Cuesta
, Prensa Latina, en Rebelión, 12/02/2015)
No hay comentarios:
Publicar un comentario