"La Asamblea Nacional ha empezado a debatir este martes el derecho de los franceses a una muerte digna.
El avance propuesto
por el Gobierno de François Hollande no legaliza la eutanasia —aplicar
fármacos a un enfermo terminal con el objetivo de quitarle la vida—,
pero garantiza el derecho de los pacientes en fase terminal o con
enfermedad grave e incurable a una sedación profunda y prolongada hasta
la muerte, retirando al tiempo todo tipo de tratamiento tendente a
prolongarle la vida de manera artificial.
La opinión del enfermo (y por
tanto también su deseo expresado en el testamento vital) estará por
encima del criterio médico si la propuesta, que se vota la próxima
semana, sale adelante.
El texto que va a analizar la Asamblea Nacional (cámara baja) genera
un nuevo derecho: el de la sedación para evitar el sufrimiento previo a
la muerte. “Todas las personas tienen derecho a un final de su vida
digno y tranquilo. Los profesionales sanitarios pondrán todos los medios
a su disposición para satisfacer tal derecho”, dice el texto
gubernamental. “Todos tienen derecho a recibir tratamientos y cuidados
que alivien su sufrimiento”.
Este principio tan general se concreta más
adelante con el derecho del paciente de acceder a la sedación y la
analgesia hasta la muerte, “aunque ello adelante la muerte”, y se debe
interrumpir al tiempo todo tratamiento que prolongue artificialmente su
vida. La propuesta de ley considera que “la alimentación y la
hidratación artificiales” son parte de tales tratamientos.
Obviamente,
todo ello en el caso de pacientes en estado terminal o con enfermedades
graves e incurables que comprometen su vida a corto plazo. La ley en
vigor se limita a prohibir el ensañamiento terapéutico.
La otra gran apuesta es la de hacer valer la opinión del paciente por
encima de la del médico. “El profesional sanitario tiene la obligación
de respetar la voluntad de la persona tras haberle informado de las
consecuencias y la gravedad de su elección”. Prevalecerá también, por
tanto, el deseo contemplado en el testamento vital del paciente cuando
este ya no pueda expresarse por sí mismo.
Son aspiraciones que, dice el
texto, “se imponen al médico”. En caso de que el profesional se niegue a
cumplirlas, tendrá que justificar su negativa y consultar con un
colega.
La ministra de Sanidad y Asuntos Sociales, Marisol Touraine, ha
anunciado durante el debate parlamentario que el Gobierno analizará
fórmulas para facilitar el acceso a esos testamentos. “Podría figurar en
la tarjeta sanitaria”, dijo. “Pondremos en marcha un registro nacional
electrónico y vamos a reforzar los cuidados paliativos de manera que
incluso puedan obtenerse a domicilio”.
La pobre oferta de cuidados
paliativos, que genera, además, desigualdades de tratamiento, ha sido
uno de los puntos más debatidos por el momento en la Asamblea. "Dos de
cada tres franceses no tienen acceso a los cuidados paliativos", ha
denunciado la diputada del grupo ecologista Verónique Massonneau. (...)
En España y otros muchos países occidentales la sedación se considera
una buena práctica médica, ya que su objetivo no es acortar la vida,
sino que el final de esta sea lo menos traumático y estresante posible,
informa Emilio de Benito. Otra cosa es que haya desacuerdo sobre el momento de aplicarla. (...)" (
Gabriela Cañas
, El País, París
10 MAR 2015)

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