"Según un reciente estudio realizado por el Fraunhofer Institute —un
centro público alemán de los más prestigiosos del mundo, dedicado a I+D
en energía solar—, la energía solar en España ya proporciona
electricidad a precios más baratos que la que se obtiene a partir de
fuentes no renovables, noticia que debería ser portada de cualquier
medio de comunicación de nuestro país.
Los datos de ese estudio indican
que las plantas solares españolas suministran electricidad a un precio
cercano a 7 céntimos de euro por cada kWh generado (€/kWh).
En comparación, la electricidad obtenida en las centrales térmicas de
carbón o gas proporcionan esa energía a unos precios comprendidos entre
0,05 y 0,1 €/kWh, y la obtenida en las centrales nucleares lo hacen a
0,11 €/kWh.
Por cierto, el carbón está fuertemente subvencionado, porque
si no el precio de la electricidad que generan las centrales que
utilizan ese combustible sería mucho mayor y las centrales nucleares han
recibido subvenciones prácticamente durante toda su vida útil, tanto
antes como después de la transición a la competencia ocurrida en los años 90 del siglo pasado.
Estos datos significan que se ha alcanzado la denominada “paridad de red”,
concepto que indica que el precio de la energía eléctrica de origen
solar fotovoltaico es similar al que se obtiene mediante las fuentes
convencionales no renovables y, por lo tanto, que puede competir con
estas sin necesitar incentivos públicos para su comercialización.
La
paridad de red, prevista inicialmente para finales de esta década, ha
llegado ya y lo ha hecho para quedarse, precisamente en un momento en el
que el precio del petróleo está en mínimos de los últimos cuatro años.
Cualquier subida del precio del barril de petróleo no hará sino hacer
aún más competitivo el precio de la electricidad de origen solar
fotovoltaico.
El abaratamiento de la electricidad fotovoltaica es una magnífica
noticia en un país como el nuestro, pues disfrutamos de unos niveles de
insolación que para sí quisieran otros, como Alemania o Gran Bretaña,
que han apostado decididamente por esta clase de energía.
Pero no
conviene hacerse ilusiones, ya que esta excelente noticia no significa
que a partir de ahora podamos instalar tranquilamente paneles solares en
cada tejado. En la actualidad, utilizar este tipo de energía está
penalizada en nuestro país. Si, lo ha leído bien, el consumo de la energía eléctrica que se obtiene mediante paneles solares está penalizado.
Los responsables de la actual política energética justifican esta
decisión aduciendo que esta clase de energía es muy costosa y es una de
las principales responsables del denominado déficit de tarifa. (...)
Esas mismas empresas son las que explotan las grandes centrales
hidráulicas, nucleares y de combustibles no renovables, pero a las que
la energía solar no parece entusiasmarles, ya que la inversión en
plantas que produce este tipo de energía ha corrido hasta la fecha a
cargo mayoritariamente de pequeños y medianos inversores.
De ahí que los
actuales gobernantes, tan amigos de las compañías eléctricas, carguen
la responsabilidad del déficit de tarifa mayoritariamente a la energía
solar fotovoltaica, cuando son otros muchos los factores que contribuyen
a engordar esa cifra tan oscura y de la que sólo en contadas ocasiones tenemos algún que otro detalle.
Según el estudio señalado, la previsible evolución futura de los
costes de la energía eléctrica fotovoltaica es extraordinariamente
esperanzadora, ya que en el horizonte de 2025 las previsiones apuntan a
unos costes situados en una banda entre los 0,04-0,06 €/kWh y en 2050, a
una banda de 0,02-0,04 €/kWh.
No obstante, esta clase de energía es
extraordinariamente dependiente de los marcos regulatorios, ya que la
principal inversión se hace en la instalación, pues una vez efectuada,
el mantenimiento es mínimo y el combustible es gratuito, razón por la
cual la inversión queda cautiva de las regulaciones posteriores que
sobre ella se establezcan.
El mencionado estudio se ha realizado por encargo de Agora Energiewende, un think tank
independiente alemán dedicado a la investigación sobre el futuro de la
energía eléctrica. Su director Patrick Graichen, señala en el mismo:
“Las condiciones favorables de financiación y los marcos jurídicos
estables son las condiciones vitales para conseguir una electricidad
fotovoltaica barata. Corresponde a los responsables políticos crear y
mantener estas condiciones”.
Si algo caracteriza a la obtención de
energía eléctrica fotovoltaica en España es su absoluta inestabilidad regulatoria; desde su inclusión significativa en el mix energético español en 2007, se han sucedido un incontable número de decretos que han modificado una y otra vez el marco regulatorio del sector, siempre a peor." (Ignacio Mártil, Catedrático de Electrónica de la Universidad Complutense de Madrid, Econonuestra, 12/03/2015)
No hay comentarios:
Publicar un comentario