"(...) Los expertos de la llamada “troika” habrían concluido, según un
documento secreto publicado por la web italiana Linkiesta que “Atenas no
sólo no podrá hacer frente a sus obligaciones financieras, sino que,
además, sufrirá una “fuerte devaluación interna”, una significativa
caída de precios y de salarios en los próximos años”.
Así, según Efecom,
se prevé que la deuda pública del país heleno ascenderá hasta el 200 %
del producto interior bruto (PIB) en el 2015, existiendo el temor de que
podría pasar del default (incumplir sus pagos) a la quiebra por lo que ”
cada vez más empresas europeas y estadounidenses se preparan para lo
que antes era impensable”, según The New York Times y en la cadena Fox
News, Peter Morici, economista y profesor de la Universidad de Maryland,
dijo que “la necesidad de una unión fiscal en la zona euro y de que el
BCE adopte un papel similar al llevado a cabo por la Reserva Federal de
EEUU, ” y consideró la posibilidad de que “el país heleno abandone el
euro para poder así imprimir su propio dinero y resolver sus problemas
como lo hizo Estados Unidos a raíz de la crisis financiera”.
¿Nuevo Golpe de los Coroneles?
Caso de producirse finalmente la salida de Grecia de la Eurozona por
la presión alemana, asistiríamos a escenarios de devaluación de su
moneda (dracma); alta inflación, galopante tasa de paro y deuda
desbocada, radicalización de los otrora aburguesados y sumisos
sindicatos de clase, (Confederación General Griega del Trabajo GSEE),
ruptura del diálogo social con la patronal, frecuentes estallidos de
conflictividad laboral y el auge de partidos como el Partido Comunista
Griego (KKE).
Por otra parte, el lógico desafecto afectivo griego
respecto a los países de la UE aunado con su asfixiante falta de
liquidez obligará al Gobierno heleno a gravitar en la órbita rusa con su
consiguiente impacto geopolítico pues Rusia pasaría a ser aliado
natural de Grecia mientras el país heleno se convertiría en el
portaaviones continental de Rusia tras la instalación de una megabase
naval en Suda (Creta) con lo que quedaría perfilado el triángulo
Sebastopol-Suda-Tartus como bases logísticas de la nueva Flota rusa del
Mediterráneo, (disuelta en 1992 tras la extinción de la URSS) y cuya
columna vertebral estará formada por la Flota del Mar Negro , la del
Norte y la del Báltico, estimando que estará operativa para el 2.016 y
que supondrá de facto el control del Mediterráneo Oriental por Putin.
Además, por efecto mimético países como Hungría, Albania, Serbia,
Rumania y Bulgaria podrían asismismo empezar a gravitar en la órbita
rusa, por lo que ante esta situación y sin el paraguas protector de la
UE, no sería descartable en Grecia la reedición del golpe de los
Coroneles (1967), golpe virtual o postmoderno que sería un episodio
local dentro del nuevo escenario de Guerra Fría entre EEUU y Rusia y que
contaría con el apoyo encubierto de EEUU dentro de su objetivo de
anular los esfuerzos de Rusia para fagocitar países europeos." (Germán Gorraiz López, Attac España, 10/03/2015)
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