7.5.15

Inglaterra: “Aquí las tiendas de barrio venden huevos por unidades porque hay familias que no tienen para media docena”

 "Lisa llega al Star Project a media mañana. Es una mujer bajita, de unos 35 años, media melena morena y mofletes colorados. Lo hace cansada por el trabajo pero sonríe con dulzura al resto de personas que la saludan sentadas en la salita de estar de este centro social. Viene de una de las casas que limpia. 

En un rato le toca la siguiente. “Mi marido también trabaja, en un McDonald’s, pero hemos tenido que acudir en muchas ocasiones al banco de comida porque no nos llega con el dinero que ganamos”, comenta. Nos encontramos en el concejo de Renfrewshire, en Escocia, uno de los más pobres del Reino Unido. 

“Aquí las tiendas de barrio venden huevos por unidades porque hay familias que no tienen para media docena”, explica el consejero Mike Holmes, presidente de la Comisión sobre la Pobreza en la localidad. Según un informe de este organismo, publicado el pasado 30 de marzo, en el concejo uno de cada cinco niños vive en la pobreza

 La situación de la gente de Renfrewshire, como la de Lisa, no es una excepción, ni tan siquiera un problema regional, en uno de los países que acumula más riqueza de Europa.  (...)

Cada vez que Lisa llama a la puerta del centro del Star Project encuentra mucho más que un sándwich, una sopa caliente y un té, algo que se ofrece a cualquiera que acuda al lugar, sin necesidad de pedirlo ni explicar las circunstancias en las que vive. Esto no es un banco de comida. El Star Project es un lugar donde los más desfavorecidos de esta comunidad encuentran el apoyo profesional de Sharon McAulay y Emma Richardson, las responsables del centro. 

“Aquí lo mismo prestamos un teléfono o un ordenador para tramitar una solicitud de trabajo que damos asistencia psicológica y asesoramiento para lidiar con la burocracia del Servicio Nacional de Salud”, explica McAulay. “Hemos creado una comunidad tan estrecha que muchos vienen sólo para charlar con los amigos y apoyarse los unos a los otros”, añade. (...)

Los servicios sociales llevan años alertando de que la situación es insostenible para muchas familias en el país. Aún así, el primer ministro David Cameron ha adelantado que mantendrá su programa de recortes si el partido conservador consigue otra victoria en las elecciones parlamentarias que se celebran este jueves.  (...)

“Tengo dos hijos y fui sancionado por llegar 15 minutos tarde a la oficina de trabajo”, cuenta. Su prestación de desempleo fue reducida en 73 libras por semana durante tres meses. Sin embargo, durante ese periodo de tiempo sólo recibió dos pagos. “No fui informado de que tenía que ir a firmar cada dos semanas y dejé de cobrar”, cuenta. La sanción, como a muchas otras personas en el Reino Unido, le dejó sin hogar.

 “Primero dormí en casa de un amigo y luego en la calle, donde fui asaltado y tuve que ser hospitalizado. No he vuelto a ver a mis hijos desde que me quedé sin casa”, explica.  (...)

Como este padre, más de medio millón de personas han sido sancionadas por no acudir a citas o no responder a las llamadas de la oficina de empleo, después de que el Gobierno pusiera en marcha las nuevas normas.  (...)

Todas las organizaciones consultadas para este artículo denuncian que miles de personas están siendo abandonadas entre las grietas de un sistema que, advierten, se ha hecho más hostil para los pobres. “Nuestra línea de ayuda está registrando niveles de preocupación nunca vistos con anterioridad. 

La demanda se ha doblado en dos años. Hemos visto personas clasificadas como malnutridas porque han sido sancionados y eso les ha puesto en una posición en la que era imposible mantener sus casas y comprar comida”, comenta Alison Watson, jefa de servicio de la ONG para gente sin hogar Shelter Escocia. 

“Las personas que han sido sancionadas se sienten tremendamente estigmatizadas. Las sanciones someten a la gente a una presión nunca vista. Muchos de los usuarios de Shelter son personas que jamás pensaron que iban a tener que utilizar nuestros servicios”, explica Watson. Lo que sigue a las sanciones es una espiral de la que difícilmente se puede salir: deudas, estigma, falta de autoestima y ausencia de oportunidades. 

Glasgow es, tradicionalmente, uno de los territorios más empobrecidos del país pero la dureza extrema de los recortes se está notando en toda la geografía británica. Trussel Trust, una organización con sede en Londres, llegó a abrir tres bancos de comida por semana entre 2012 y 2013 por todo Reino Unido. “Más del 45% de los usuarios son personas que han sido sancionadas y se han quedado sin subsidio”, cuenta Molly Hudson, portavoz de la organización.   (...)

13 millones de personas pobres

Según la Fundación Joseph Rowntree, casi una quinta parte de la población carece de unos ingresos mínimos que le garanticen una vida digna.

3,5 millones de niños viven en pobreza

Es casi una tercera parte de los menores del país, según Barnardo’s, una ONG en defensa de los más jóvenes. La mayoría vive en hogares con un asalariado. (...)"         ( , La Marea, 07/05/2015)

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