"(...) En el año 2010 se concluyó el primer paquete de rescate a Grecia, por
un valor de 110.000 millones de euros de los que 80 correspondían a
créditos bilaterales concedidos por los Estados Miembros y 30 al FMI.
Eran créditos otorgados a través de un acuerdo firmado entre Grecia,
el FMI, y los estados miembros acreedores, entre ellos España. De los
80.000 millones, a 1 de enero de 2015 se han desembolsado 52.900. En el
esquema, España aporta el equivalente a su suscripción en el capital del
Banco Central Europeo, es decir el 8,3%. Por lo tanto, de los 52.900
millones de euros, España ha desembolsado hasta ahora 6.650.
El tipo de interés aplicado a Grecia para estos créditos fue de entre
el 5% y el 7%, un tipo muchísimo más alto que lo que pagaban entonces
los Gobiernos por financiarse en los mercados. Este tipo fue
posteriormente reducido en una de las reestructuraciones de la deuda
griega, pero los Estados Miembros ganaban y siguen ganando dinero con la
operación.
Vale la pena recordar la valoración de la misma que hizo
Zapatero en abril de 2010 en el Congreso, usando como base de cálculo la
última subasta de bonos a 3 años realizada entonces:
“Grecia pagaría por el préstamo alrededor de un 5 por ciento anual;
la parte que correspondería en principio a España serían 183
millones de euros anuales, que nos pagaría Grecia, frente a los 73
millones que nos generaría de gasto a nosotros. El impacto global sobre
las cuentas públicas sería positivo por valor de 110 millones de
euros cada uno de los tres años que se espera se mantenga vivo el
préstamo”.
No parece que podamos hablar de un esquema muy solidario. Además es
importante señalar que la gran parte de este dinero no fue a parar a los
griegos. La mitad del dinero prestado fue destinado a pagar
vencimientos de deuda griega con las principales instituciones
financieras europeas (principalmente bancos franceses y alemanes).
Es
decir, el dinero que salió de nuestros bolsillos no terminó en manos de
los griegos, terminó en los balances de la gran banca europea. Eso sí,
ahora nos los deben los griegos. El programa de rescate del 2010 no fue
un programa de rescate para los griegos. Fue un programa de rescate
encubierto al sistema financiero europeo. No lo olvidemos.
Estos 6.650 millones de euros, por lo tanto, es todo lo que ha pagado
España hasta ahora a Grecia, con los tipos de interés usureros
señalados. ¿Por qué el Gobierno habla entonces de 26.000 millones?
El 14 de marzo de 2012 se decidió un segundo rescate para Grecia, se
añadieron 130.000 millones al programa. Esta vez sin embargo el esquema
no fueron créditos bilaterales, sino que se utilizó un mecanismo, el
EFSF (European Financial Stability Facility) creado en 2010.
En este
caso, el EFSF toma prestado dinero en los mercados financieros con
garantías de los Estados Miembros, y presta a su vez el dinero, hasta
hoy a Grecia, Portugal e Irlanda. En el caso Griego, a 1 de enero de
2015 se han desembolsado 141.800 millones de euros de este segundo
paquete.
Las garantías españolas que le corresponden al mecanismo son un
12,8%. Eso significa que España ha aportado garantías a este segundo
rescate a Grecia por valor de 18.150 millones de euro. Pero ojo, son
garantías, ¡España no ha pagado de esta cantidad ni un sólo céntimo!
Además, es importante señalar que las garantías se aportan a inversores
privados que una vez más harán negocio a costa de los griegos, asumiendo
el riesgo el resto de haciendas nacionales.
Resumiendo, España ha aportado al rescate griego 6.650 millones de un
crédito bilateral a un tipo de interés del 5% (lo único desembolsado
hasta ahora), con el que ganará dinero. Y ha aportado garantías a través
del EFSF por valor de 18.150 millones, del que no se ha tenido que
hacer de momento ni un solo pago. ¿Le debe Grecia 26.000 millones de
euros a España? Falso.
Ahora bien (y este es el segundo punto del artículo), el rescate
griego sí puede acabar costándole más de 20.000 millones de euros a
España. Sucederá si el Eurogrupo continúa, como está haciendo estos días
liderado por Alemania y apoyado por España, empujando a Grecia hacia la
bancarrota y la salida del euro.
Si ello sucede, Grecia impagaría sus
obligaciones financieras al declararse en bancarrota, España perdería
gran parte de los 6.650 millones prestados y se ejecutarían las
garantías dadas al EFSF y entonces sí debería España desembolsar los
18.150 millones.
Grecia ya ha dicho que quiere devolver la deuda, que quiere tiempo.
Ante ello España tiene dos opciones: tenderle la mano, y darle oxígeno
para no perder el dinero, o empujarla como hace estos días De Guindos
hacia la bancarrota y perderlo todo.
Conclusión: el PP miente con las cifras, y además hace con Grecia lo
contrario de lo que predica. Defiende estos días sus intereses
políticos, no el dinero prestado. Su principal objetivo es evitar que
otro Estado miembro endeudado realice con éxito una política económica
distinta a la suicida y socialmente depredadora seguida en España.
Nada
más. Y al perseguir este objetivo, poniendo a Grecia contra las cuerdas,
están también poniendo en riesgo el dinero prestado y las garantías
españolas en el EFSF, y de paso haciendo saltar por los aires cualquier
concepción de lo que debería ser la solidaridad europea." (Ernest Urtasun - el diario.es , en Attac España, 14/07/2015)
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