"Según los datos aportados por la CEAPA (Confederación de Padres de
Alumnos) un tercio de las familias no podrán hacer frente al gasto que
supone la vuelta al cole. La subida del IVA
del material escolar y del IPC de los libros, la retirada de ayudas por
parte de las instituciones o la obligación de comprar nuevos libros por
la LOMCE son algunos de los motivos.
Los diferentes diarios de carácter local y regional han realizado
estudios para calcular el gasto que supone la llamada “vuelta al cole”
para las familias. La mayoría se mueven entre los 400 y los 800 euros,
dependiendo de en qué comunidad se estudie y si, además, hay algunos
gastos “extra” como uniforme, tasas en el colegio…
“La vuelta al cole”, por lo tanto, supone desembolsar prácticamente
un sueldo entero sólo en material escolar. Hasta ahora el gasto podía
asumirse por distintos motivos. En primer lugar, tanto el Gobierno
central como los gobiernos regionales disponían de una serie de ayudas
para las familias con menos recursos. (...)
Ante la falta de ayudas y el incremento del gasto muchas familias
optaban por crear los llamados “bancos de libros” donde son los propios
particulares los que regalan los libros de cursos anteriores y, a
cambio, pueden acceder a libros de segunda mano de los cursos que van a
iniciar de manera totalmente gratuita. Desgraciadamente, la entrada en
vigor de la LOMCE que ha obligado a modificar 180 asignaturas, impide
esta práctica. (...)
La realidad es que, ya sea por la reducción de ayudas, el incremento
del precio de los libros o la imposibilidad de pasar los libros de una
familia a otra (o una combinación de todas ellas) es cada vez más
difícil afrontar estos gastos. Así, la CEAPA ha calculado que una de
cada tres familias no va a poder afrontar los gastos que suponen “la
vuelta al cole”.
Esta situación supone otro ataque a la educación y, especialmente, al
acceso a la educación de una parte de la población. En este caso no
estamos hablando de un ataque directo al acceso como puede suponer la
subida de tasas o la eliminación de plazas.
Con esta situación aunque los alumnos puedan acceder al colegio o al
instituto no van a tener los materiales necesarios para poder afrontar
con garantías las pruebas y exámenes.
Eso supone no sólo otra manera de
expulsión sino que además va a constituir un elemento más para construir
un discurso en contra de los estudiantes con recursos más modestos.
Pues sin libros o con libros desactualizados los jóvenes no van a poder
aprobar o lo tendrán muy difícil. Así, las estadísticas van a mostrar
que los niños hijos de trabajadores suspenden más y obtienen peores
calificaciones; un gran motivo para retirar becas y ayudas. (...)" (Kaos en la red, 01/09/2015)
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