"(...) Guy Standing es el creador del concepto de precariado, entendido como
clase social. Un neologismo que ha adquirido una dramática actualidad. (...)
¿Precario es alguien que no tiene un trabajo estable?
Los
que pertenecen al precariado se resigan a una vida con trabajo
inestable, pero hay algo más. Son los que no tienen una ocupación que
los defina como identidad, una narrativa propia de su trabajo.
Se ven
obligados a hacer múltiples cursos de formación, a buscar constantemente
ofertas, al networking, a hacer colas interminables y a rellenar
formularios para saltar de un empleo a otro, que es temporal. Y esto
gasta mucha energía. Es la primera clase de la historia con un nivel
educativo superior a las tareas que ejecuta.
Y sólo dependen de su
salario para sobrevivir: no tienen propiedades, ni fondos de pensiones,
ni pólizas de salud, ni bonus. Unos sueldos que además bajan. El
precariado vive siempre en el límite de la deuda soportable. Precarios
son jóvenes y no tan jóvenes. He recibido miles de correos de gente
adulta que me dice: “Yo también ahora formo parte del precariado”. (...)
¿Por qué a los salarios en España les cuesta remontar?
En
los últimos veinte años, la demanda de empleo se ha cuadruplicado en el
mundo. Tenemos a 2.000 millones de personas que aspiran a un trabajo. Y
las empresas se mueven donde pueden pagar menores sueldos.
La
distribución de la renta del siglo XX se ha acabado. Se creía que cuando
había crecimiento económico la parte de riqueza que se destinaba a
remunerar al capital y la que correspondía al trabajo era estable.
Durante treinta o cuarenta años, fue así. Ahora ya no.
El capital
acumula cada vez más ingresos a costa del trabajo. Esto ocurre en todos
los países. Hay que estudiar formas alternativas de redistribución de la
riqueza. Si no se cambia de rumbo, el precariado seguirá aumentando y
esto es un cóctel socialmente explosivo. En condiciones similares en los
años treinta apareció la extrema derecha. La renta básica como derecho
de la ciudadanía es la mejor opción para luchar contra las desigualdades
sociales. (...)
Europa, no obstante, ha optado por otro camino: aumentar la liquidez con expansión cuantitativa (QE).
Mario
Draghi anunció que concedería a la banca europea el equivalente de
1.000 billones de euros. ¡Esta es una renta básica para los banqueros!
Este dinero se dedica a inversiones para hacer subir el precio de las
acciones. Esto no hace otra cosa que aumentar las desigualdades.
Además,
los inversores invierten donde haya rentabilidad. Si se encuentra en
Asia, llevarán el capital ahí. Es decir, fuera de Europa. Por eso la
recuperación económica no se está notando en la calle. Ahora bien,
imagine en cambio si se escogieran las veinte regiones más pobres de
Europa y se les diera una renta básica.
Digamos una parte pequeña, unos
20.000 millones. ¿Qué pasaría? Además de los beneficios ya mencionados,
se frenaría la inmigración, porque los rumanos o los búlgaros se
quedarían en su casa. Así se cortarían las alas a los partidos de
extrema derecha. (...)" (Guy Standing
, Sin Permiso, 15/11/2015)
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