"(...) Sí, 1,06 billones de euros… billones como en millones de millones, es decir, 22.883,34 euros por cada habitante español. Esta es una de las principales cuestiones que pretendemos responder desde la Plataforma Auditoría Ciudadana de la Deuda. (...)
En 2015 el Estado habrá captado en los mercados 239 mil millones de
euros en emisiones de deuda y letras del tesoro, de los que unos 50 mil
millones son emisiones netas de deuda (es decir, nueva deuda con los
mercados, mientras el resto son refinanciaciones), y el ministerio de economía presume de los bajos costes de dicho endeudamiento.
En 2016 el Gobierno español tendrá que refinanciar más de 200 mil
millones de euros de deuda, dependiendo nuevamente de que los mercados
internacionales mantengan su “confianza” en España y los intereses bajo
mínimos.
Sin embargo, un incremento de los tipos de interés o una pérdida de
confianza de los mercados, generada por cualquier desequilibro interno o
externo, o por un cambio en la política de compra de deuda por parte
del Banco Central Europeo, puede darle un vuelco a la situación y
llevarnos de nuevo a un episodio como el vivido en 2012 con la prima de
riesgo disparada.
En esta ocasión la situación seria mucho más
dramática, ya que el ajuste probablemente requerido llegaría sobre unos
servicios públicos y unos derechos sociales reducidos ya a su mínima
expresión y con un endeudamiento mucho mayor. (...)
Los más de 700 mil millones de deuda emitida desde 2013 podrían haber servido para invertir en economía productiva y generar puestos de trabajo.
Pero han ido a pagar la deuda, a rescatar los bancos o financiar
grandes infraestructuras de dudosa utilidad social y viabilidad
económica.
Los pagos de deuda y sus intereses, realizados en base a
nuevo endeudamiento, siguen siendo aún hoy la razón para seguir
aplicando recortes, teóricamente para hacer frente a unos límites de
déficit fijados desde Bruselas. Unos límites y una austeridad definidas
con el único objetivo de desmantelar el Estado del bienestar, generando
así mayores márgenes de beneficios para los propietarios del capital. (...)
En los presupuestos de 2016, aprobados con prisas y sobre premisas
poco rigurosas cuanto menos, los intereses de la deuda se comen 33.490
millones de euros. Una cifra sensiblemente inferior a la de 2015, debido
a los mejores tipos de interés a los que se financia el Estado. Aún con
eso sigue siendo la tercera partida presupuestaria, después de las
pensiones y las transferencias a comunidades autónomas y ayuntamientos.
El pago de dichos intereses ha aumentado un 84%
desde el estallido de la crisis (2007), incremento que no se han
compensado con un aumento de los ingresos, más bien al contrario. Entre
2007 y 2014 se han pagado 613 mil millones de euros en intereses, y
hasta 1,7 billones si sumamos intereses y amortización de la deuda
pública. En sentido contrario, miles de millones de euros han sido
“recortados” de las partidas de gasto social, con los impactos que ya
conocemos. (...)" ( El Salmón Contracorriente ,IOLANDA FRESNILLO, en 17/12/15, Diagonal)
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