"(...) La única institución relevante que ha presentado investigación contra la actual ortodoxia monetaria es el Banco de Inglaterra a través de sus Boletines Trimestrales.
De dicha investigación, como ya saben ustedes, surgen varias ideas
clave.
Por un lado, la actual política monetaria sólo genera burbujas
financieras e inmobiliarias sin afectar a la economía productiva. Por
otro, los Bancos Centrales inyectaban liquidez masiva para que se
mantuviera el status quo del sistema bancario, sin solucionar sus
problemas de fondo. Pero con esa liquidez, como hemos dicho, sólo se
originaban burbujas e inflaciones de activos.
Desde un punto de vista teórico el Banco de Inglaterra da soporte
empírico una vieja idea defendida por los economistas postkeynesianos,
totalmente diferente a la visión de la mayoría de los economistas y de
la ortodoxia dominante -monetaristas, economistas de la oferta o
keynesianos de la síntesis-.
El dinero es endógeno, es
decir, por mucho que se multiplique el tamaño del banco central si no
circula el dinero dicha expansión no afectará a la economía real.
Finalmente el Banco de Inglaterra documenta una idea que ya hemos
detallado. La actual política monetaria aumenta las desigualdades.
Aplicando la Hipótesis de Inestabilidad Financiera de Hyman
Minsky, estas fases suele acabar en una Gran Depresión o Gran Recesión.
Después de una fase de acumulación de deuda, siempre retroalimentada
por una burbuja financiera, en el momento en el que esas tendencias al
crecimiento de la deuda privada terminan, la economía se desploma, y los
precios de los activos financieros y/o de las casas se hunden,
produciéndose una recesión de balances.
No vale con confiar en que los
bancos aprenderán de la crisis y se comportarán de manera más
responsable. Tienen un deseo innato de extender deuda y tratarán de
convencer a sectores no bancarios para asumirla (primero sector privado,
ahora sector público).
En estos momentos, además, la situación se complica y de qué manera. El sistema bancario es demasiado frágil e ineficiente.
Ello es debido, por un lado, a su opacidad, su complejidad e
interconectividad. Por otro, a su excesiva dependencia (a corto plazo)
de la deuda. Además, existen graves problemas de gobernabilidad y
distorsiones que no se resuelven en los mercados.
Si a ello unimos leyes
y reglamentos defectuosos, la falta de coraje político para atarlos en
corto y la ausencia de rendición de cuentas de las distintas gerencias
bancarias, es fácil anticipar las consecuencias del colapso de los
mercados que viene: una banca sistémica occidental insolvente.
Simplemente echen una ojeada a los cálculos de Center for Risk Management at HEC Lausanne sobre necesidades de capital en la banca europea si las cosas vinieran mal dadas.
En definitiva, la mezcla de política económica propuesta y aplicada por la ortodoxia solo ha producido burbujas y desigualdad, sin generar inversiones productivas ni rentas." (Juan Laborda, Vox Populi, 13/01/2015)
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