"(...) Europa va camino de volverse cada vez más negra, como la peste del
(neo)fascismo. He aquí a continuación una rápida visión de esta realidad
de pesadilla que sólo los ciegos o los que fingen no ver son incapaces
de de distinguir.
Naturalmente, debido también a la rabiosa actualidad,
comenzamos la Francia, donde el Frente Nacional de Marine Le Pen no
esperó a las últimas masacres terroristas para convertirse en el primer
partido político del país.
Esto es así desde hace tiempo y el único
interrogante, al menos desde el año pasado, concierne a las dimensiones
de su impetuosa progresión: 35%? 40%? 50%? Desgraciadamente, incluso ese
terrorífico 50% ya no es irrealista, ya que el Frente Nacional no tiene
adversario. (...)
Pero, podríamos preguntarnos, ¿es que Francia es la excepción a la
regla? ¿Es que fuera la cosa va mejor? Desafortunadamente, no. Y si
juzgamos lo que pasa en Italia es en este país tan próximo a Grecia
donde los acontecimientos dan más miedo.
En efecto, en el país donde la
izquierda no está representada en el Parlamento desde hace la tira (!),
el único partido que avanza e incluso triplica -según todos los sondeos-
sus fuerzas es la Lega de Renzo Salvini, en comparación con el cual
Marine Le Pen parece apacible.
Así pues, este Lega, que ya no es "del
Norte" sino de toda Italia, incluso del Sur pobre donde ve crecer de
manera espectacular su influencia, tiene debilidad por los pogromos
contra los inmigrantes mientras que su jefe Salvini tiene la costumbre
de jactarse ante las cámaras de televisión de sus pulmones asesinas
contra los gitanos, ¡cuyas roulottes se complace de incendiar con sus
propias manos!...
¿Sería todo esto el triste "privilegio" de
este desafortunado Sur europeo mientras que en otro lado las cosas irían
mejor? Desgraciadamente, no una vez más. Particularmente en el Este y
en el Centro europeos, las "cosas" son seguramente bastante peores.
¡En
el gran país que es Polonia, las recientes elecciones han visto la
victoria aplastante de la extrema derecha racista y antieuropea sobre la
derecha neoliberal! Situaciones parecidas o incluso peores van camino
de crearse en la República Checa y en Eslovaquia, mientras que en
Hungría, la mayoría gubernamental racista dura es erosionada
progresivamente por el partido neonazi que supera ya el 20% de los
votos.
Y todo esto sin mencionar a países -bien europeos también- como
Ucrania y Rusia, barridos por el más temible de los chovinismos y donde
los racistas y otros nostálgicos del Tercer Reich disfrutan de la
protección de los gobernantes ¡y el antifascismo es de aquí en
adelante... infracción penal!...
¿Y qué hay del Norte europeo,
del resto del Oeste europeo, ahí donde la crisis no es tan intensa y el
paro permanece "insignificante" comparado con el nuestro?
Desafortunadamente, ahí también, es decir, en Alemania, Dinamarca,
Suecia y en Holanda, Bélgica, Austria y en parte del Reino Unido, la
extrema derecha racista y aislacionista es por todas partes la fuerza
emergente tanto en las urnas como en las calles. Y por todas partes,
salvo raras excepciones, ¡la subida fulgurante de la extrema derecha se
combina con el no menos espectacular hundimiento o incluso la
desaparición de la Izquierda de toda sensibilidad!...
(...) el gran acontecimiento que abre las avenidas a la extrema derecha es sin
embargo la decepción que provoca en decenas de millones de ciudadanos
europeos, que no se reconocen ni en las políticas de austeridad ni en la
corrupción de los partidos tradicionales neoliberales (...)" (Yorgos Mitralias , mediapart.fr, en Rebelión, 13/01/16)
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