"Lo han podido ver claramente: la CUP venía exigiendo que no se
invistiera a Mas, sino otro candidato de consenso.
Y el candidato “de
consenso” para la CUP ha sido Carles Puigdemont un convergente que no se
libra ni de lejos de los planteamientos profundamente neoliberales que
son la antítesis de los supuestamente planteamientos anticapitalistas de
la CUP.
La CUP no ha vencido, se ha vendido y lo ha hecho al primer
convergente que ha salido tras quitarle la presidencia a Mas,
traicionando, diciendo la verdad, sus planteamientos y su programa.
Porque cabe destacar que de entre las notas principales del acuerdo
figuran que dos diputados del grupo parlamentario de la CUP pasarán a la
lógica parlamentaria de JuntsxSi para dar estabilidad al futuro Govern,
con lo que ello significa: pierden la autonomía de sus votantes y de su
programa que les era propia y rinden cuentas ante ERC y los
representantes del capital catalán, Convergencia.
El abrazo de David
Fernández a Más se ha convertido en acoplamiento ortopédico, como mano
derecha, a Convergencia por parte de la CUP; guiándose la dirección CUP
únicamente de la música, retórica e imágenes independentistas de
Covergencia anodadándola como si del Flautista de Hamelín se tratara,
que al ruido de “República Catalana” ha ensoñodecido y dominado a la CUP
en contra de las bases cuyo empate no legitimaba ni para una cosa ni
para la contraria, pero mucho menos que para investir a Convergencia con
la presidencia.
Si este es el consenso al que llegan tras una ardua
negociación pueden quedarse quietos la próxima vez. Además, con este
“encantamiento” de la CUP se le ha suministrado una dosis letal para
ellos mismos, para su proyecto y para su legitimidad. (...)
La CUP le ha hecho parte del juego sucio a Convergencia al avalar su
estrategia de no hablar de la crisis, de no hablar de los recortes y la
corrupción en Cataluña y hablar todo el rato del proces.
Y no
digamos ya el favor que le ha hecho al PP al convulsionar con una
independencia de mínimos apoyos el panorama político estatal y que se
frota las manos ante los tambores que acercan la “Große Koalition” con
el PSOE o un nuevo escenario electoral.
Finalmente a Podemos o a En comú Podem,
por el contrario, que en este escenario que aboga como es natural por
el derecho a decidir y que tenía unas expectativas impresionantes de
crecimiento ante unas segundas elecciones catalanas, le han cortado las
alas: el pacto de última hora de los anticapitalistas de la CUP les ha
desbaratado las grandes expectativas que tenían tras los resultados
electorales el 20-D. Y los verdugos han sido las Candidaturas de Unidad
Popular.
A los anticapitalistas de la CUP les ha domesticado la música
soberanista para finalmente ser mano derecha de Convergencia. (...)" (Jesús García de las Bayonas Delgado , Rebelión, 11/01/16)
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