"El comportamiento de la demanda eléctrica
en el arranque de 2016 delata que la economía española se está
enfriando en medio de un clima en el que la incertidumbre política hace
mella en la confianza de las empresas.
Según los datos que recoge Red
Eléctrica Española (REE), en el acumulado de los dos primeros meses el consumo eléctrico ha
descendido un 2% con respecto al mismo periodo de 2015 por factores
vinculados a la actividad económica.
Hay que remontarse hasta el verano
de 2013, es decir, hasta los momentos en que España estaba luchando por
salir de la recesión, para encontrar descensos de esa magnitud por causas económicas.
En
enero, el descenso total de la demanda alcanzó el 4,9%. Una vez
descontados los efectos del calendario (si ha habido más o menos días
laborables) y las temperaturas (si ha hecho más o menos calor), es
decir, centrando el foco en la actividad económica, la caída fue del
3,1%. En febrero, el retroceso acumulado fue menor, del 0,4%, aunque,
acotado a causas económicas, el retroceso fue del 0,9%. (...)
En 2015, la demanda eléctrica registró su primer avance anual tras
cuatro años consecutivos de descensos. En concreto, la demanda repuntó
el 1,9%, aunque el aumento vinculado a la actividad económica fue del 1,5%. (...)
"El nuevo año 2016 ha comenzado con una sensible desaceleración
en los ritmos de crecimiento del indicador de grandes consumidores",
confirmaba REE. Y detallaba: "Analizando la evolución de las diferentes
ramas de actividad, es fácil comprobar que es el sector industrial el
principal responsable de esta contención, habiendo reducido sus tasas de
crecimiento desde el 30% de diciembre hasta el -1,7% de enero.
Profundizando en este sector industrial, se aprecia cómo las actividades
de producción de bienes intermedios y, especialmente, las coquerías y
las industrias metálicas, son las que en mayor medida han contribuido a
esta caída".
El descenso de la demanda eléctrica no es el único síntoma
de que el vigor económico se está moderando. En febrero, el índice de
sentimiento económico que calcula la Comisión Europea a partir de los
datos de confianza de la empresas, del sector servicios o de los
consumidores, ha descendido hasta los 107,3 puntos, el nivel más bajo en
un año.
Al mismo tiempo, el termómetro mediante el que la Autoridad
Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) toma el pulso a la
economía en tiempo real,
y entre cuyos componentes figura precisamente la evolución de la
demanda eléctrica, revela que en el primer trimestre el crecimiento se
mueve en torno al 0,65% intertrimestral, por debajo del 0,8% de los dos últimos trimestres y el ritmo más reducido desde el tercer trimestre de 2014." (El Confidencial, 16/03/16)
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