30.3.16

¿Estamos entrando en un estancamiento a largo plazo? Causado por Alemania, en Europa

"(...) Summers advierte sobre “un estancamiento secular”.  En otras palabras, el crecimiento anémico nos acompañará durante mucho tiempo.  

Sus avisos se basaban en el hecho de que no existe una verdadera acción política para crear estímulos y que “en un mundo que está a apenas un gran shock de una recesión global, muy poco fue decidido sobre  como estimular la demanda.

 Los banqueros centrales comunicaron el sentimiento de que poco más pueden hacer para fortalecer el crecimiento o incrementar la inflación”.

Summers comentaba así la última reunión de Ministros de Finanzas del G20 (Feb.26), donde no pudieron ponerse de acuerdo sobre ninguna acción concluyendo con una declaración que “los mercados se están preocupando demasiado”. (...)

El rígido ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble, hizo bloquear la propuesta para el estímulo de las reformas, defendida por el Secretario del Tesoro de Estados Unidos, Jack Lew, insistiendo en que ahora es el momento sólo para las reformas estructurales y no para una política fiscal y monetaria de estímulo. El caso de Grecia estaba presente en la mente de todos. (...)

 Alemania no puede ignorar que no es una receta para el futuro eso de  seguir siendo una isla de prosperidad en una región que les proporciona un superávit constante en su balanza comercial y una fuente permanente de ingresos de coste inferior que pedir dinero prestado por su diferencial positivo con otros países europeos.

Si la zona euro continúa con una índice de crecimiento anémico y una muy baja tasa de inflación, el estancamiento se asentará por un largo tiempo. Es fácil predicar reformas económicas, pero de acuerdo con la Unión Europea, Estados Unidos, China, los BRICS, y todos los demás, Alemania debería utilizar su superávit al menos para invertir en costos estructurales, como infraestructuras, para así impulsar el crecimiento.

En cambio, el Gobierno alemán mantiene firmemente sus beneficios y considera que su destino no tiene nada que ver con el de los otros. Está lista para empujar a la Unión Europea para desembolsar 6.000 millones de euros a Turquía para mantener a los refugiados fuera hasta a volver a abrir la puerta a admisión, algo hasta ahora rechazado por la población alemana.

La brecha Norte-Sur de Europa no es sólo el resultado de la falta de disciplina del Sur: es también el resultado de que el mayor país europeo,  cada vez más mira sólo a sus intereses inmediatos.

La visión de Summers parece cada vez más realista. (...)

El comercio, un indicador económico vital, ha estado estancado durante los últimos cinco años. Todo esto forma  un conjunto de datos sin precedentes.

El debate sobre las reformas estructurales en comparación con los estímulos económicos y financieros parece un callejón sin salida, que está paralizando la comunidad internacional. ¿Qué pasa si “el principal choque producido por una recesión global” proviene ahora de la parálisis europea? Estamos entrando en la cuarta revolución industrial, aquella en la que los robots sustituirán a los trabajadores.

Según el último libro de Klaus Schwab, fundador del Foro Económico Mundial de Davos, en una década los robots representarán el 52% de la producción industrial, por encima de su actual 12%. Esto aumentará la concentración de la riqueza y la desigualdad social.

El debate sobre nuestro futuro simplemente no existe en los círculos políticos.  Lo que ahora discutimos es sobre las cuentas de ahorro…"              (Roberto SavioALAI, América Latina en Movimiento, en Attac España, 25/03/16)

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