"(...) España estrenará en 10 días las sanciones por el déficit, con una multa
benevolente y la congelación de 1.100 millones en fondos. Y eso es casi
lo de menos: la política económica quedará bajo tutela de la UE por
segunda vez en cuatro años. Bruselas exigirá un ajuste de 10.000
millones, reclama un presupuesto austero y hará un duro examen
trimestral. (...)
Brexit, terrorismo, populismo, crisis bancarias y crecimiento bajo mínimos tras casi una década de Gran Recesión: Bruselas hubiera preferido otra cosa para el próximo curso político, pero no le queda más remedio que estrenar con España —y Portugal— el procedimiento de sanciones. “Las reglas son las reglas”, repiten las instituciones con indiscutible acento alemán. Berlín presiona para enviar una señal fuerte al resto de Europa (...)
Las sanciones son lo de menos. Bruselas tomará las riendas de la política económica, con una nueva senda fiscal que requiere un presupuesto austero en otoño y exámenes trimestrales para controlar que, esta vez sí, el Gobierno aprueba medidas efectivas. (...)" (Claudi Pérez, El País, 17/07/16)
"El Pacto de Estabilidad se ha violado en 165 ocasiones en los tres últimos lustros, según un prestigioso think tank alemán.
Francia ha incumplido a menudo los objetivos de déficit: en 12 ocasiones (pero “Francia es Francia”, según el jefe de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker).
Brexit, terrorismo, populismo, crisis bancarias y crecimiento bajo mínimos tras casi una década de Gran Recesión: Bruselas hubiera preferido otra cosa para el próximo curso político, pero no le queda más remedio que estrenar con España —y Portugal— el procedimiento de sanciones. “Las reglas son las reglas”, repiten las instituciones con indiscutible acento alemán. Berlín presiona para enviar una señal fuerte al resto de Europa (...)
Las sanciones son lo de menos. Bruselas tomará las riendas de la política económica, con una nueva senda fiscal que requiere un presupuesto austero en otoño y exámenes trimestrales para controlar que, esta vez sí, el Gobierno aprueba medidas efectivas. (...)" (Claudi Pérez, El País, 17/07/16)
"El Pacto de Estabilidad se ha violado en 165 ocasiones en los tres últimos lustros, según un prestigioso think tank alemán.
Francia ha incumplido a menudo los objetivos de déficit: en 12 ocasiones (pero “Francia es Francia”, según el jefe de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker).
Alemania, siete veces —una sola vez menos
que España—, pero evitó las multas por el expeditivo método de cambiar
las reglas cuando le convino. España y Portugal estrenarán la semana próxima el estigmatizador capítulo de las sanciones:
la multa será mínima, puede que incluso nula, pero se congelarán 1.100
millones en fondos europeos y se estrechará la vigilancia sobre la
política fiscal española, de nuevo bajo tutela de la UE.
España incumplió porque quiso
(elevó el gasto y bajó los impuestos cuando no había margen) las metas
de déficit de 2015, eso es impepinable. Veinte expertos internacionales
consultados por EL PAÍS, sin embargo, cargan contra la posibilidad de
que Bruselas apriete el botón nuclear de las sanciones e imponga más
austeridad.
Por las más diversas razones, los economistas consultados
—keynesianos y liberales, norteamericanos y europeos, de países
acreedores y deudores— subrayan que una multa sería contraproducente en
la tesitura actual, con un ramillete de riesgos económicos y políticos
al acecho. (...)
“Los déficit de España y Portugal no son mucho más elevados que los de
economías avanzadas como EE UU, Reino Unido, Japón o Francia. Nadie ha
sancionado a esos países por hacer lo adecuado en el entorno económico
actual. Las multas serían una señal política completamente equivocada,
pero también un error económico mayúsculo”. (...)
“No puedo imaginar un timing más equivocado. El Brexit es una señal
global de división en la UE; las sanciones serían una segunda señal.
Empeorarán las condiciones económicas, y políticamente son combustible
de primera para una situación que se pone fea”. (...)
“No recuerdo un grado de estupidez económica semejante. La Comisión
aplica una y otra vez reglas que han dejado heridas a millones de
personas; tiende a convertirse en inexplicable aliado de las fuerzas
antieuropeas” (...)
“Bruselas quiere lanzar un mensaje de dureza tras el Brexit. Se equivoca
de plano: cuidado con los efectos secundarios, euroescepticismo y
sacudidas económico-financieras. El superávit comercial alemán está en
máximos y viola todas las reglas: ¿Por qué no hay multa en Berlín?”. (...)
“Políticamente es incendiario, y no hay justificación económica para la
multa, ni para un mayor ajuste fiscal: en un momento de tipos de
interés negativos, paro elevado y déficit de demanda, los Gobiernos
deberían invertir. Pero los que quieren no pueden, y los que pueden no
quieren. Esperemos que Berlín se lo piense dos veces”. (...)
“La Comisión está secuestrada por intereses antieuropeos. No hay otra explicación racional para un movimiento tan estúpido”. (...)
“La austeridad a rajatabla de 2011 y 2012 fue contraproducente. La
austeridad algo más suave explica la recuperación frágil y desigual.
Bruselas parece dispuesta a arriesgar una vez más esa reactivación por
hacer cumplir la locura de un Maastricht fallido. España y Portugal son
las víctimas propiciatorias. Decisiones así llevan el proyecto europeo
al naufragio”. (...)" (El País, Claudi pérez, 19/07/16)
No hay comentarios:
Publicar un comentario