6.7.16

El 'brexit, y los líos del PSOE-Podemos... explican el 26J

"(...) Sociológicamente tenemos un país de ciudadanos mayoritariamente situados en el centro-izquierda.

Según el último CIS, del 1 al 10 siendo 1 extrema-izquierda y 10 extrema-derecha, y considerando el centro en 5 (realmente está en 5,5, pero se supone que la gente entiende intuitivamente 5 como centro), tenemos al 13,8% en 4 (centro-izquierda) y al 15,5% en 3 (izquierda moderada).

Aquí está prácticamente el 30% del país y por lo que indican las encuestas la mayoría de los votantes de Podemos está en ese 30%.

Este perfil de votante, que probablemente lo fue del PSOE en otra época, no es un votante extremista. Puede ser que consideren al PSOE un fraude o un partido que no merece confianza, pero creo que es bastante razonable pensar que se sentirían cómodos con un gobierno de coalición PSOE-Podemos donde el segundo “estire” a la izquierda al primero.

En mi opinión y a falta de encuestas post-electorales que lo confirmen, la mayoría de ese millón de votos que ha perdido Unidos Podemos se encuentra sociológicamente en este entorno.

Las causas por las que este votante se ha abstenido son varias, pero creo que hay una básica: Hemos estado seis meses donde el PSOE y Podemos han estado como el gato y el ratón, con una fijación absurda el uno en el otro, y donde parecía que lo único que importaba a estas fuerzas era su combate personal y no el gobierno de España.

En casi todas las actitudes del PSOE y de Podemos desde el 20-D se ha visto que su principal objetivo era su victoria relativa respecto a la otra fuerza.

La elección de socio para la investidura, las líneas rojas, la obsesión con el “populismo” o con el “sorpasso”, los barones poniendo vetos, la sonrisa del destino, los ataques en el debate electoral...Todo estaba cubierto de esa batalla política para ser la primera fuerza de la izquierda.

Y eso generó la sensación de que estas dos fuerzas eran incapaces de pactar la una con la otra, que por mucho que tuviesen mayoría entre ambas por una u otra razón preferirían matarse que gobernar juntas.

Ante esta situación, ante este espectáculo, con la creencia de que ambas fuerzas no podían ponerse de acuerdo ¿qué motivación tenía ese votante de izquierda moderada que deseaba un pacto, para votar esta vez? O bien se simpatiza con alguno de los dos partidos de forma muy clara, o la situación existente era totalmente frustrante para el votante de izquierdas sin filiación determinada.

Quizá por eso también el PSOE ha perdido votos incluso pudiendo haber recibido algunos de ex-votantes de Podemos no conformes con la actitud de esta fuerza en los meses anteriores. (...)

Otros dos factores que han salido en los análisis, el voto del miedo y el Brexit, tiendo a pensar que han tenido efecto escaso en los votantes de Podemos, aunque pueden haberlos tenido en los votantes del PP. Creo que la estrategia del miedo promocionada por PP y C's (y en parte PSOE) ha dado más frutos de los esperados y en el segmento esperado: Ese votante que nunca iba a votar a Podemos y que, ante el terrible peligro que se avecinaba, se refugia en la opción antagonista, que es el PP.

De ahí se explica la probable pérdida de 400.000 votos de C's en favor del PP, y también esos 300.000 votos nuevos que ha sacado el PP mayoritariamente de abstencionistas el 20-D que, asqueados con la corrupción o la situación del país, pensaron que esta vez era mejor votar con la pinza en la nariz al mal menor.

“Yo soy malo pero vóteme porque lo que viene es peor”, se ha hecho toda la vida y si se sigue haciendo es porque, al menos en parte, funciona. A votantes de Podemos del 20-D quizá ha afectado a algunos (sobre todo con Venezuela todo el día en la TV), pero creo que en menos porcentaje." (La república heterodoxa, 03/07/16)

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