"Si hay un término que rechina entre el lenguaje políticamente correcto es el de la pobreza (...)
Por ello, todos los datos que se van publicando, en especial la Encuesta de Condiciones de Vida que publica el INE
(que se publica con un año de decalaje), hay que tomarlos siempre con
cautela, puesto que no reflejan, sin duda, la realidad de la sociedad
española. (...)
No hay que olvidar que en el tema de pobreza, hay incentivos a mentir en
una encuesta que en una toma de datos objetivos, ya que existe lo que
se denomina “pobreza vergonzante”. Este término hace referencia a
aquellos ciudadanos que sienten vergüenza en reconocer que su situación se sitúa en los umbrales de pobreza.
Máxime si otrora fueron ciudadanos con un cierto poder adquisitivo. Esto se da mucho, por ejemplo, en el Distrito de Salamanca en Madrid,
donde muchos ciudadanos que habitan viviendas de alto valor catastral,
no pueden poner la calefacción, comer tres veces al día o irse de
vacaciones. (...)
Por tanto, a pesar de la mala calidad estadística, podemos aseverar que España tiene un problema severo de pobreza relativa, ya que más de un 22% de la población está en riesgo relativo, según los estándares de la UE. Y si cogemos el indicador agregado AROPE, el porcentaje alcanza el 28,9% del total de la población residente. Este indicador mide la pobreza sobre la base de 9 indicadores:
1. No puede permitirse ir de vacaciones al menos una semana al año.
2. No puede permitirse una comida de carne, pollo o pescado al menos cada dos días.
3. No puede permitirse mantener la vivienda con una temperatura adecuada.
4. No tiene capacidad para afrontar gastos imprevistos (de 650 euros)
5. Ha tenido retrasos en el pago de gastos relacionados con la vivienda principal
o en compras a plazos en los últimos 12 meses.
6. No puede permitirse disponer de un automóvil.
7. No puede permitirse disponer de teléfono.
8. No puede permitirse disponer de un televisor.
9. No puede permitirse disponer de una lavadora.
Según la encuesta, casi la mitad de la población, 48%, no tenía ningún
problema en ninguno de los nueve aspectos, es decir casi el 50% de la
población se puede ir una semana de vacaciones, puede acometer gastos
imprevistos de 650€, no ha incumplido el pago de la hipoteca o alquiler y
puede mantener su vivienda caliente y comer carne y pescado cada dos
días.
Aquí empieza a ser muy complicado creer que esta encuesta arroja
una fotografía real de nuestro país. Si cogemos la EPA, con un 21% de
desempleados, con un paro juvenil (por debajo de 30 años) del 50%, un
23% de ocupados trabajando en régimen de subempleo, y 8 millones de
pensionistas con pensiones medias de apenas 900€ de media, y con un
porcentaje de viudas muy elevado que cobran por debajo de 500€ de
pensión, es complicado poder creer que casi el 50% vive de forma desahogada en España.
Además, la capacidad de ahorro de casi el 90% de la población es nula,
ya que todo está invertido en la vivienda principal, y si tenemos en
cuenta que la morosidad real de la banca ronda el 15%, tenemos un cuadro
manifiestamente peor, a priori, que el que dibuja la ECV del INE. (...)
Lo que sí es relevante es que hay casi un 22% de la población en España
que vive con unos ingresos de apenas 8.000€, con datos de 2014, hogares
unipersonales, equivalente a 16.823€ en hogares de dos o más miembros.
Es decir, ni siquiera alcanzan el umbral del Salario Mínimo
en España que en 2014 apenas superaba los 9.100€. Esto refleja la
realidad del mundo laboral en España, fruto del nivel de subempleo del
que presumen los que defienden la deflación salarial y el empleo a
tiempo parcial. (...)
Porque lo que sí es una realidad es que gran parte de la pobreza
relativa en España es estructural, afecta a aquellas familias que
nacieron en el seno de otra familia pobre, porque en España no funciona hace mucho el ascensor social.
La pobreza se ceba con algunas zonas en España con más virulencia que
otras, Andalucía, Extremadura, ambas Castillas, Galicia y Canarias.
También se deja sentir en el medio rural, y entre las personas con menor
formación.
La brecha tecnológica es otro factor de desempleo crónico
que se ha convertido en una palanca que amplifica la sensación de
pobreza. Junto a esto, los mayores y las mujeres son otro colectivo que
abraza la pobreza, tal vez, para siempre en amplias capas de la
población.
(...) el empleo precario es el antídoto que las elites tienen dibujado para
mantener a la gran masa en una situación de semiesclavitud, con el
señuelo de un mundo mejor en cuanto España crezca, falacia que esconde
que no hay capacidad para que toda la población activa en España trabaje
a tiempo completo y con salarios dignos.
Por ello, sean honestos y
cuenten la realidad a la población, para que no tengan vergüenza en auto
denominarse pobres, aunque vivan en el Barrio de Salamanca y no puedan
encender la calefacción más que un día a la semana." (Alejandro Inurrieta, Vox Populi, 29/05/16)
No hay comentarios:
Publicar un comentario