"(...) El PSOE podría plantear a Ciudadanos y a Podemos,
potenciales perjudicados por unas terceras elecciones, la alternativa: o
apoyáis un Gobierno (sólo) socialista, con su propio programa, sin
perjuicio de la oposición parlamentaria en las materias en las que sus
respectivos programas se diferencian, o seréis los responsables de unas
terceras elecciones, porque yo no voy a dejar que gobierne el PP.
En mi opinión esta última posibilidad es la más viable. Es
verdad que Ciudadanos acaba de pactar una investidura con Rajoy, y
podría quedar como el chico que baila con todas a ver si pilla algo,
pero con inteligencia podría hacer de esa necesidad virtud.
Es verdad
también que Podemos tiene en sus señas de identidad una desconfianza en
el PSOE como partido de gobierno, y viene insistiendo en la necesidad de
estar dentro del gobierno para impedir una perpetuación de
políticas que el PSOE contesta desde la oposición pero sustenta desde
sus gobiernos. Sin embargo, puede funcionar la disyuntiva del mal menor,
y Podemos podría plantear una consulta a sus bases para que refrendasen
la opción de permitir que gobierne un socialista y pasar a la
oposición.
El último escollo para esta solución estaría dentro del PSOE. Barones
con poder territorial vienen defendiendo que “no se puede gobernar con
85 escaños”, a lo que debe añadirse que cuarto y mitad del PSOE, al
menos, quiere ya pasar la página de Pedro Sánchez y buscar otro líder.
Pero ese escollo se disolvería sin remedio si Podemos y Ciudadanos dan
el paso. Piénsenlo.
Es imaginable que el Comité Federal del PSOE no
favorezca que Sánchez se postule como presidente en solitario, pero ¿qué
pasaría si Ciudadanos y Podemos propugnan de manera clara que prefieren
esa fórmula (sin ninguna concesión recíproca entre uno y otro partido,
llamados a enfrentarse infinitamente) a unas terceras elecciones? ¿Se
imaginan la posición electoral en que quedaría el PSOE si rehúsa
gobernar en esa situación?
Sin duda quedaría definitivamente señalado
como el que habría causado esa nueva repetición electoral, pues
preferiría esas elecciones a gobernar con dificultades, lo que
inmediatamente sería percibido como una cobardía política.El PSOE es ya
consciente de que ninguna posibilidad de gobierno es creíble si la
plantea desde un pacto previo con Ciudadanos (...)
Podemos y Ciudadanos tienen, pues, en su mano, sin traicionarse a sí
mismos, y sin necesidad de entenderse entre sí en nada sustancial, la
posibilidad de desbaratar el postureo del PSOE y la querencia del PP por
el plano inclinado que, elección tras elección, le daría el Gobierno.
Piénsenlo." (Miguel Pasquau Liaño, CTXT, 07/09/16)
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