7.10.16

Los bancos alemanes dirigieron la inversión especulativas desde Alemania hacia nuestro país. Son los grandes responsables de nuestra crisis inmobiliaria

"(...) -Además de los desplomes de su cotización en bolsa, los balances del Deutsche Bank presentan serias dudas. En septiembre de 2016 se anunció que el Departamento de Justicia estadounidense podría sancionar a este banco con 14.000 millones de euros, por su actuación durante la crisis de las subprime

Las incógnitas también planean sobre el Commerzbank, segundo banco del país, a lo que se agrega la situación de las cajas de ahorro y el escándalo del falseamiento de las emisiones de la Volkswagen. Pero el dedo acusador señala invariablemente a los países del sur… 
 
Respecto a los bancos, cuanto mayor es su dimensión más responsabilidad tienen. Y no quiero decir que los bancos españoles sean totalmente inocentes. Pero la que dirigió las inversiones especulativas desde Alemania hacia nuestro país, fue precisamente la banca alemana privada.

 Por tanto ellos son los grandes responsables de nuestra crisis inmobiliaria, los que introdujeron un capital especulativo que provocó el alza de precios de los productos inmobiliarios. 

Y ello, en un contexto en que los salarios en España tendían a la baja. Llegaban capitales de todo el mundo, pero sobre todo alemanes y en menor medida de Francia. Se pensaba que los pisos eran una inversión segura, y que nunca bajarían los precios. 

-¿Tiene el gigante alemán los pies frágiles? 

Que tiene los pies de barro es evidente, pero es un gigante, porque el Deutsche Bank ha acabado utilizando al Banco Central Europeo para su propósito. Tenemos un BCE que, primero, ha provocado una brutal recesión con el argumento de que no podía haber déficits presupuestarios; tampoco podía cubrir con emisión monetaria la deuda de los países más duramente golpeados por la crisis. 

Pero después, cuando las cuentas de los grandes bancos se mostraron hinchadas, falsificadas, llenas de agujeros y deudas, el BCE no tuvo ningún problema en emitir miles de millones de euros para rescatarlos. 

Ocurrió con el Deutsche Bank, Dexia y otros, también los españoles, lo que sucede es que las inversiones están cruzadas entre ellos. Se trata de bancos que apostaron su dinero en inversiones que no podían devolverse, y tampoco las podían cubrir con las exigencias de solidez que impone el mismo sistema bancario. 

-¿Qué ocurrió entonces? 

Primero, se intentaron cambiar estas exigencias. Hemos visto que los convenios de Basilea obligaban a los bancos a disponer de un cierto porcentaje de capital propio. Pero esto se ha ido “relajando”. Más todavía en Basilea II y Basilea III mediante diferentes trucos, como permitir contabilizar determinados epígrafes como “capital solvente”, cuando no lo son. 

Y claro, en la medida en que los agujeros bancarios empezaron a mostrar vías de agua, es decir, no se devolvía el capital en el tiempo establecido, tuvieron que recurrir a los préstamos del BCE a tipos de interés prácticamente nulo.  (...)"              (Entrevista a Ramón Franquesa, Rebelión, 06/10/16)

No hay comentarios: