"(...) Con la autoridad de haber sido uno de los principales protagonistas de
la crisis de 2008, denuncia que el presente marco intelectual está
obsoleto y que si no se hacen cambios profundos, otra crisis llegará que
"colapsará nuestro sistema económico y financiero o tomará la forma de
un conflicto político o incluso militar".
En su libro usted afirma que culpar a los individuos de la crisis es contraproducente. ¿Por qué?
Como explico en el libro, las personas, por naturaleza, tienden a
buscar a alguien a quien culpar y castigar. ¿Pero qué ocurre si la causa
del problema no sólo es de los individuos, sino del sistema? Pues que
otra crisis podría volver a ocurrir.
Lo hemos visto durante largos
períodos de tiempo en forma de crisis bancarias; llegan a intervalos
impredecibles, pero siguen llegando. Son muy difíciles de lidiar, y es
la gente sencilla y trabajadora la que paga el precio, la que soporta su
costo.
Por ello, pienso que lo más importante que los economistas
pueden hacer es intentar explicar a una audiencia mucho más amplia por
qué algunas de las actuales ideas económicas nos han llevado a este
desastre, y qué tenemos que hacer para cambiarlas.
Usted usted cita a Hegel ("Lo que la experiencia y la historia nos
enseñan es que la gente y los gobiernos nunca han aprendido nada de la
historia, o no han actuado sobre los principios que se deducen de
ella"). ¿Cuándo piensa usted que la gente y los gobiernos van a aprender
las lecciones de la crisis?
Me temo que
hará falta otra crisis antes de que la gente realmente pueda decir que
debemos hacer algo. Y pienso que la crisis de 2008 fue enorme, tanto por
sus consecuencias absolutas sobre nuestras economías como por ser una
crisis global que afectó a la totalidad de los países industrializados.
Otra crisis del mismo tipo demostraría a la gente que hay algo
esencialmente erróneo que debe ser corregido. No estoy seguro de que la
gente haya aprendido, aún hoy, las lecciones de la última crisis.
Usted tiene la reputación de ser un hombre muy prudente. Sin embargo,
escribió que "la siguiente crisis o colapsará nuestro sistema económico y
financiero o tomará la forma de un conflicto político o incluso
militar".
Pienso que sí, y lo que los
políticos hacen es sólo tratar de seguir adelante, carecen de ideas.
Como no han cambiado el enfoque básico, tampoco tienen respuestas. Es
posible que seamos capaces de salir del paso por un largo tiempo, pero
salir del paso no va a resolver el problema de volver al camino de
crecimiento en el que estábamos.
Después de la Gran Depresión de la
década de 1930, cabía preguntarse hacia dónde iba la economía de EEUU.
En realidad, veinte años después estábamos en la misma senda de
crecimiento: el empleo perdido se había recuperado por completo. Estamos
muy lejos de eso ahora.
Podemos recuperarlo, pero solo haciendo cambios
significativos en la economía mundial, tanto reequilibrando nuestras
economías como reconstruyendo la forma en que regulamos las finanzas, y
no veo que progresemos mucho ni en lo uno ni en lo otro. (...)" (Entrevista a Mervyn King, ex-gobernador del Banco de Inglaterra, eldiario.es, 07/11/16)
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