21.12.18

Los temas que preocupan hoy la izquierda son: el uso del lenguaje inclusivo, criticar el maltrato animal, reclamar en todo momento la paridad, hacer listados de canciones que desprecian algún colectivo, manifestarse contra el consumo de jamón, criticar a los cazadores... Con tal panorama, no sé cómo hay quien se extraña del crecimiento de Ciudadanos y del auge de Vox... Yo, cuando alguien empieza un discurso o una entrevista con un «todos y todas deberíamos» o con un «somos muchos y muchas que», ya desconecto, porque tengo la certeza de que es idiota...

"La izquierda pánfila está abonando el campo a la derecha con una alegría que avergonzaría los zurdos auténticos, de apenas hace una generación.

 Los temas que preocupan hoy la izquierda son, por ejemplo -seguro que me dejo, tan vastos son sus intereses- el uso del lenguaje inclusivo, criticar el maltrato animal, reclamar en todo momento la paridad, hacer listados de canciones que desprecian algún colectivo, manifestarse contra el consumo de jamón, criticar los cazadores, procurar que los escolares no sufran traumas por culpa de los suspensos, no utilizar según qué expresiones que pueden resultar ofensivas, censurar la publicidad sexista, utilizar el hashtag #metoo, inventar palabras cool como empoderar, migrantes o heteropatriarcado y tanto blablabla como sea necesario. 

Ah, y en Cataluña, mostrar connivencia con los CDRs, como si fueran los mismos, que no dejan de fastidiar a los ciudadanos normales -sí, he dicho normales-, los necesitados de amparo.

 Con tal panorama, no sé cómo hay quien se extraña del crecimiento de Ciudadanos y del auge de Vox: ¿a quien tiene que votar, la gente que quiere que le resuelvan los problemas reales del día a día? ¿Esperan que vote a quien como mágica solución a sus dolores de cabeza le propone pagar por las bolsas de plástico y no escuchar a Maluma?

Yo, cuando alguien empieza un discurso o una entrevista con un «todos y todas deberíamos» o con un «somos muchos y muchas que», ya desconecto, porque tengo la certeza de que es idiota. Con este sencillo método me ahorro perder el tiempo escuchando burradas. 

Lo mismo hago cuando alguien es tan capullo de criticar novelas o canciones por su temática, como si la ficción tuviera que ser siempre bonita. Los enciendo a tomar por el culo, a pesar de saber que los muy ignorantes me acusarán de homófobo.

En lugar de tomar nota y atreverse a tratar los asuntos que afectan a los ciudadanos, la reacción de la izquierda ha sido la previsible: llamar «que viene el fascismo», reclamar cordones sanitarios e intentar recuperar en la calle lo que pierden en las urnas por incompetentes.

Y si ahora yo acabo este artículo afirmando que la actual izquierda se comporta como un grupito de niñas adolescentes de un colegio de monjas, habrá quien me acusarà de sexismo. ¿Y saben qué? Me importará un rábano."                    (Albert Soler, Diari de Girona, 18/12/18)

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