"La fuerza aérea de Estados Unidos está condenada a la derrota
si se enfrenta al equipamiento antiaéreo ruso –el mejor del mundo–
ahora en manos del Ejército Árabe Sirio. Ante la posible humillación,
su mejor opción es la huida.
Además, la historia se repite. En Irak, Estados Unidos había
prometido a los kurdos que tendrían su propio Estado… y luego permitió
que Saddam Hussein los masacrara. Es lo mismo que Washington está
haciendo ahora en Siria, donde los kurdos creyeron que tendrían
un Estado gracias al apoyo de Estados Unidos… que ahora los deja solos
frente a Turquía.
Dos baterías de misiles antiaéreos S-300 fueron desplegadas
hace una semana en la región de Deir Ez-zor –en el este de Siria.
La frecuencia de los vuelos de la coalición encabezada por
Estados Unidos disminuyó de inmediato en 80%. Desde el 18 de
septiembre, la fuerza aérea israelí no ha efectuado nuevas incursiones
en el espacio aéreo sirio.
Una delegación militar israelí encabezada por el general Aharon
Haliva, jefe de operaciones, viajó a Moscú y se entrevistó con el
general Vasily Trushin, jefe adjunto de operaciones de las fuerzas
armadas rusas. Las relaciones entre los militares de Rusia e Israel
se deterioraron como consecuencia del derribo de un avión militar ruso Il-20
durante un ataque aéreo israelí contra objetivos sirios situados cerca
de la base aérea rusa de Hmeymim, en la región siria de Latakia.
La delegación israelí viajó a Moscú porque Israel no ha podido
encontrar puntos débiles en la zona de exclusión aérea que han impuesto
los nuevos sistemas de defensa antiaérea que Rusia ha entregado
a Siria. Los israelíes creyeron poder engatusar a los rusos para que
les dieran los códigos de seguridad de los misiles sirios. Rusia,
por supuesto, se negó de plano. (...)
El sistema ruso de gestión automatizada del espacio aéreo Polyana D4M1
garantiza el manejo de todos los elementos de la defensa antiaérea.
Este sistema es una interfaz que permite el funcionamiento simultaneo
de las unidades aéreas y de la defensa antiaérea sirias. Polyana D4M1
es capaz de cubrir una zona de 800 kilómetros cuadrados, de seguir
simultáneamente 500 objetivos aéreos y misiles balísticos y de
seleccionar 250 como blancos a derribar. Gracias al Polyana D4M1,
los centros de mando de la aviación siria reciben también información
proveniente de los aviones rusos de control radioeléctrico A-50U (similares a los AWACS estadounidenses [1]) y de los satélites rusos de vigilancia.
La memoria de los servidores del Polyana D4M1 almacena
la imagen de cada uno de los objetivos aéreos obtenida a través de los
radares, lo cual incluye las imágenes de los misiles crucero y del
nuevo avión estadounidense de combate F-35, supuestamente invisible.
Cuando un radar en Siria detecta un objetivo aéreo, el sistema automatizado Polyana D4M1
muestra esa información en todos los radares de detección y sistemas
de direccionamiento de todos los aviones y de toda la artillería
antiaérea siria y rusa. Ya identificados, los objetivos aéreos enemigos
son automáticamente designados para su derribo. Ese sistema
automatizado hace incluso que los misiles antiaéreos sirios de la época
soviética (S-200, S-75, S-125, etc.) sean casi tan precisos como los S-300.
La red de gestión automatizada del espacio aéreo Polyana D4M1 incluye además los sistemas Krasukha-4
de intercepción de las señales de los radares terrestres, de los
aviones de vigilancia y control radioelectrónico AWACS y de las
aeronaves de reconocimiento con o sin piloto. La red utiliza también
los sistemas Zhitel R-330ZH, que interceptan las señales
entrantes o salientes de los dispositivos de navegación NAVSTAR (GPS),
dispositivos utilizados por los medios de ataque (aviones,
helicópteros, misiles crucero, bombas guiadas, etc.).
¿Qué consecuencias tiene entonces la utilización en Siria del sistema ruso de gestión automatizada del espacio aéreo?
Las bases militares [2]
de Estados Unidos en Siria disponen esencialmente de fuerzas
destinadas a la realización de operaciones especiales, o sea de
unidades de infantería ligera, sin blindados ni apoyo artillero.
Por consiguiente, esas fuerzas estadounidenses no podrían resistir
ningún ataque terrestre del Ejército Árabe Sirio, que contaría con
apoyo aéreo, mientras que la aviación estadounidense ya no podría
penetrar la defensa antiaérea siria sin sufrir pérdidas inaceptables.
Es por esa razón que Estados Unidos acaba de anunciar que inicia la retirada de sus 2 000 soldados presentes en suelo sirio [3].
Al mismo tiempo, Turquía, con anuencia de Rusia, se prepara para
emprender una nueva ofensiva contra las YPG kurdas en el norte
de Siria. Ante esa nueva coyuntura, el ejército sirio lucharía junto a
los turcos. Las YPG kurdas, entrenadas y apoyadas por Estados Unidos,
perderán rápidamente los territorios que habían tomado del Estado
Islámico (Daesh), que a su vez los había sustraído al gobierno de la
República Árabe Siria. " (Valentin Vasilescu , VoltaireNet.org, 21/12/18)
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