"No importa cómo se presente, un intento de golpe está en marcha en Venezuela.
(...) llámenlo como quieran: intento de cambio de régimen, golpe de Estado,
golpe “suave” –el ejército no lo ha apoyado–, pero no lo llamen
constitucional. La estrategia de la oposición se basa en el artículo 233
de la Constitución, que otorga a la Asamblea Nacional el poder de
declarar el “abandono” del cargo por parte de un presidente. Por
supuesto, lo bueno es que Maduro no ha hecho nada parecido, y solo el
Tribunal Supremo puede descalificar a un presidente en ejercicio.(...)
En un video publicado la semana pasada, el
vicepresidente de EE.UU., Mike Pence, en un terrible español, expresó de
manera preventiva el apoyo del régimen de Trump a las fuerzas de
oposición de Venezuela, instándolas a actuar. Esto no es algo nuevo:
Trump no ha ocultado su hostilidad hacia Maduro, y se ha reunido, como
ha quedado demostrado, con oficiales venezolanos desleales.
Si todo esto resulta familiar es porque lo hemos
visto antes: la oposición venezolana no es ajena a los golpes de Estado,
como ocurrió con el breve derrocamiento de Hugo Chávez respaldado por
Estados Unidos en 2002, o la violencia política que se lleva desatando
en las calles desde 2013.
Y tampoco comenzó con Trump: como secretaria
de Estado, Hillary Clinton apoyó un golpe en Honduras en 2009 que desató
el terror y ayudó a provocar un éxodo de migrantes.(...)"
(George Ciccariello-Maher es profesor de Politics and Global Studies de Drexel University, The Nation, en CTXT, 30/01/19)
"(...) —¿Qué probabilidades de éxito tendría un nuevo diálogo entre el gobierno y la oposición, luego de varios fracasos?
—El
gobierno siempre quiere dialogar para ganar tiempo, para enfriar las
calles. Un diálogo ratificaría a Maduro como presidente, pero Voluntad
Popular (el partido de Guaidó) es la extrema derecha y no tiene nada que
hacer en un diálogo. (...)
—¿Cuáles son las posibilidades entonces de concretar un diálogo que permita vislumbrar una salida?
—Creo
que podría haber diálogo con otra parte de la oposición, una parte que
no esté metida en el golpe contra Maduro, pero por las vías legales y al
margen de los planes de Estados Unidos. Quizás por ese lado… Pero es
difícil que en este momento Guaidó negocie algo, porque Estados Unidos
ordenó taxativamente que no haya negociaciones. Actualmente Guaidó se
juega a una intervención más directa de Estados Unidos.
En este momento
hay tres vías para que eso suceda. Una, que puedan comprar a militares
de alto rango que le retiren su apoyo a Maduro. Dos, que Maduro renuncie
por presión internacional, por el cerco económico y la fuerza en la
calle de gente muriendo de hambre. Y tres, una intervención militar
extranjera más o menos quirúrgica, que se pareciera a lo que sucedió en
Panamá con el ex general Manuel Noriega, porque aquí no hay milicias
armadas, como en Libia o Siria.
Esas son las tres cartas que tiene
Guaidó, y las otras cartas de negociación sólo se pueden dar si se
negociara la salida inmediata de todo el gobierno, pero negociar por
elecciones no está planteado.
—¿Cuán factible sería que los militares que dirigen empresas estatales y expropiadas abandonen al gobierno?
—La
probabilidad aparece baja en lo inmediato, porque hay un divorcio muy
grande entre la tropa y el alto mando militar, y hay alrededor de 500
generales que asumieron el puesto de mayor general. También hay muchos
militares que tienen cierto poder; tienen gobernaciones, alcaldías,
ministerios, y lo más importante es que tienen a Pdvsa. También
controlan minas, la empresa de exportación de oro y están haciendo
dinero a montones. (...)
—¿Qué debería suceder para que cambiaran de bando?
—Pienso
que tendría que haber una potencial masacre enorme de gente, un conato
de guerra civil o una especie de amenaza con un portaviones
estadounidense cerca, para que ellos entreguen a Maduro y negocien eso. (...)
—Mencionabas como uno de los posibles escenarios previos a
una apertura de diálogo una intervención de Estados Unidos tipo Panamá.
¿Un embargo petrolero o un boicot financiero no tendría también ese
efecto?
—El boicot financiero no tendría ninguna
consecuencia, dado que Venezuela hace tiempo que no accede a los
mercados del dinero, a causa de las sanciones, pero principalmente por
la quiebra del país, totalmente destruido. La situación empeora
diariamente y nadie quiere prestarle. Venezuela tiene relaciones muy
estrechas con el grupo Brics, menos con Sudáfrica y ya no con Brasil,
pero con India, Rusia, China y Turquía las mantiene.
No obstante,
ninguno quiere prestarle un dólar más. Los préstamos de China van
directamente a las empresas de ese país que sacan petróleo en Venezuela.
El
bloqueo petrolero no se va a dar a través de un bloqueo puntual, sino
por medio de la entrega de Citgo a Guaidó. Citgo es una empresa
venezolana que opera en Estados Unidos, con cerca de 16 mil
instalaciones, refinerías y gasolineras. Es la joya de la corona. Compra
el petróleo venezolano mediano y pesado y lo refina y lo vende en miles
de gasolineras en Estados Unidos. Prácticamente es el único ingreso en
efectivo que tiene Venezuela. (...)
—En ese caso Estados Unidos no precisaría una intervención militar clásica…
—La
cuestión es que la opción sobre Citgo no genera consenso en la
oposición, sólo es defendida por Voluntad Popular (vp). La otra posición
dentro de la oposición es favorecer una negociación, a fin de volver a
la normalidad, aunque esta posibilidad parece lejana. vp se quiere
apropiar de la transición, hacerla no inclusiva, apartando a otros
partidos mayores de la oposición radical.
La oposición moderada no
quiere a VP porque tiene una postura sectaria de apropiación exclusiva
del gobierno y quiere apropiarse de Citgo ella sola también. En ese
contexto el gobierno quiere jugar a fomentar esa grieta para evitar que
se apropien de Citgo, pero Citgo está en Estados Unidos y no hay forma
de defenderla. (...)
Yo pienso que lo más probable sería una intervención por medio de
mercenarios, a la espera de que Guaidó se apodere de Citgo y de otras
empresas venezolanas en el exterior; y en un país donde la gente gana
tres o cuatro dólares mensuales aumenta la posibilidad de encontrar
gente dispuesta a combatir. (...)
—Una parte de la izquierda sigue identificando a Maduro con el socialismo.
—En
una nota publicada en Nueva Sociedad explico este problema en detalle,
pero en síntesis diría que creo que los gobiernos de izquierda y el
progresismo internacional tratan de ponerse en la vereda contraria a
Duque, Bolsonaro y Trump, que atacan muy frontalmente a Maduro y al
gobierno chavista.
Cuando tratan de oponerse, no hacen la crítica que la
izquierda seria podría hacer. Porque tú puedes hacer críticas distintas
de las que ellos hacen, que te sitúen del lado de quienes deberían ser
receptores de esa solidaridad, que no son Maduro y su camarilla, sino la
clase obrera venezolana y extranjera que vive aquí. Es la clase obrera
la que sufre las iniquidades de un gobierno que hace políticas que la
empujan a la miseria. En vez de solidarizarse con la clase obrera, se
solidarizan con los que tienen los recursos. (...)
—La quiebra del aparato productivo favoreció el alejamiento
incluso de parte de las bases que apoyaban al gobierno, en medio de una
emigración masiva. ¿Maduro tiene la posibilidad de arbitrar medidas para
recuperarlas?
—La magnitud de la crisis venezolana no
tiene parangón en América. Yo la comparo con lo que vivió Polonia
durante la ocupación nazi (1939-43), cuando perdió 40 por ciento del
Pbi, bajo bombardeos y genocidio. Venezuela perdió 50 por ciento. El Pbi
per cápita cayó 60 por ciento en los últimos años. Ni Guatemala ni El
Salvador, con guerras civiles, cayeron a ese extremo; esto es realmente
pavoroso.
Hubo una destrucción inenarrable de capital y fuerzas
productivas, no hay producción, la productividad se ha venido al piso,
la importación también ha caído mucho y hay miles de empresas que han
cerrado, un 70 por ciento de ellas. Las que se mantienen en actividad
trabajan al 10 o 15 por ciento de su capacidad. (...)
A pesar de los enormes subsidios, como el regalo de la gasolina, el gas,
la electricidad, el agua, sus ingresos no permiten a la gente comprar
más que el 10 por ciento de lo que necesita para comer. Hay desnutrición (...)
—Da la impresión de que el gobierno ha perdido contacto con sus bases.
—Sí,
el gobierno se ha ido encapsulando y ha creado una especie de
asociación entre contratistas, burguesía comisionista, militares
coimeros y políticos que viven fundamentalmente de comisiones y de
empresas que adquirieron de manera más o menos corrupta.
Crearon un
círculo bastante amplio pero pequeño en relación con la población,
integrado por sus escoltas, secretarias, asistentes, jardineros, que
tienen apartamentos, autos, dólares, dinero que les cae de la corrupción
por un “efecto derrame”.
La gente que contratan goza de alguna platita y
ellos creen que esa es la población venezolana, y van a las marchas con
ellos. Pero todos los que no reciben esas prebendas, que no reciben
televisores, apartamentos, autos, viven en la extrema miseria. (...)" (Entrevista a Manuel Sutherland , economista marxista, Sin Permiso, 02/02/2019)
"Venezuela tiene un precio: 300.878 millones de barriles. ¿Cuál es el país del mundo con más reservas de petróleo sin explotar?
Ahí está la clave de lo que está pasando en Venezuela, país con la mayor
cantidad de reservas de crudo del mundo.
Pero es este grupúsculo, la superclase, el que juega con las vidas
ajenas de medio mundo, y presiona a los políticos elegidos en sus
respectivos países a que emprendan aquello que les dictan. Puro cinismo.
Y ahora le toca a Venezuela. Antes fueron Afganistán, Irak, Egipto, Libia, Ucrania, Siria
(...) ahora, por enésima vez, Venezuela. Detrás de todo, simple
y llanamente estrategias geopolíticas y geoeconómicas. Nada que ver con
la democracia, palabra tan manoseada y prostituida que ha perdido su
significado original. Al final, muerte y desesperación.
Siria, ¿un escaparate para Venezuela?
En agosto de 2011 el gobierno estadounidense, en aquel momento bajo la presidencia de Obama
, y los correveidile europeos de turno –David Cameron, Nicolás Sarkozy, y Angela Merkel-, dieron un ultimátum al sátrapa Al Assad, presidente de Siria.
, y los correveidile europeos de turno –David Cameron, Nicolás Sarkozy, y Angela Merkel-, dieron un ultimátum al sátrapa Al Assad, presidente de Siria.
(...) Después, ya conocen ustedes lo sucedido, y el desenlace final, guerra
civil, victoria de Al Assad y de Rusia. Entremedias, ciudades enteras
destruidas, cientos de miles de muertos, millones de desplazados. Y todo
por la pasta, por trazados de oleoductos, e intentos de desestabilizar
las fronteras de Rusia.
Lo acontecido en Siria se puede trasladar a Venezuela. (...) El expolio ha sido un rasgo común de todos los gobiernos
venezolanos, tanto los de la actual cuerda ideológica, como de aquellos
de los que ahora se autoproclaman oposición democrática. El dinero
saqueado antaño por estos últimos está muy presente en ciertas burbujas
inmobiliarias, incluidas la nuestra actual. Bajo estos mimbres es muy
difícil una solución pacífica acordada en una población partida en dos.
Por eso la idea de apoyar un golpe de Estado, como el de Juan Guaidó, resulta ya no solo atrevida, sino cínica y grotesca. Me refiero a la actitud de Rivera y Casado, guiados sin duda por el señor de la guerra de Irak, el inefable Aznar,
individuos que o son unos cínicos o no saben nada. Pero también el
camino seguido por Sánchez, me imagino que bajo los susurros al oído de González, Felipe no Francisco.
Rusia, China y millones de barriles de petróleo
Por
favor, dejen de hablar de democracia y expliquen a sus conciudadanos
cual es la rezón real. Dejen de mentir. La razón de montar una gorda en
Venezuela es geopolítica y económica. Nos referimos al petróleo, al
puñetero petróleo.
¿Saben ustedes cual es el país del mundo con más
reservas de petróleo sin explotar? Ahí está la respuesta. En un mundo
donde se acaba el petróleo, Venezuela, según la Agencia Internacional de la Energía,
tiene la mayor cantidad de reservas probadas de petróleo del mundo,
exactamente 300.878 millones de barriles de reservas. Estas reservas de
petróleo del país sudamericano son un descubrimiento relativamente
nuevo. Anteriormente, Arabia Saudita siempre había ocupado el primer
lugar.
Los depósitos de petróleo arenoso en Venezuela son
similares a los de Canadá. Venezuela también cuenta con muchos
yacimientos de petróleo convencional. Las arenas bituminosas del Orinoco
venezolano son significativamente menos viscosas que las de Canadá, por
lo que el petróleo arenoso de este país puede ser extraído utilizando
métodos convencionales de extracción de petróleo, lo que le da una
ventaja considerable sobre el rival norteamericano en términos de
requerimientos de capital y costos de extracción. Esta es la razón real
de tanta ignominia, la pasta, el dinero.
Y en este momento, tanto China
como Rusia gozan de un puesto privilegiado para disponer del mismo. Y
eso es lo que no están dispuestos a permitir quienes controlan los
gobiernos estadounidenses y europeos. Por eso, porque enfrente hay dos
bloques rivales, el riesgo de guerra civil es, como en el caso de Sira,
muy elevado.
¿Responderán políticamente Sánchez, Macron
y el resto de políticos occidentales de las muertes que se puedan
derivar en Venezuela por sus juegos geoestratégicos? Las democracias
para tener cierta autoridad moral deben exigir un listón deontológico
muy elevado a sus políticos. Mientras no demos ejemplo y juzguemos a
aquellos prohombres que, manoseando la palabra democracia, activan
conflictos armados por intereses económicos, no seremos ejemplo de nada.(...)" (Juan Laborda, Vox Populi, 29/01/19)
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