27.3.19

El frenazo de la economía mundial ya está aquí. En el sector del transporte se detecta una inequívoca tendencia de desaceleración global en el transporte de mercancías en el conjunto de las economías del planeta

"La "economía de la montaña rusa", en la que vivimos montados en un viaje ferial que dura ya desde hace décadas, parece que encara una nueva y dura caída. No sólo son los indicadores adelantados (que siempre seguimos atentamente) los que nos marcan una nueva bajada al vacío, sino que son incluso los propios mercados los que también la atisban: las bolsas ya tienen miedo.

Esta caída promete ser (de nuevo) épica, y no porque se trate de una crisis más al uso, sino porque los ingredientes con los que se ha ido cociendo la receta de esta nueva crisis, al calor del (relativo) boom precedente, son unos ingredientes explosivos (otra vez). Esperemos que el barman sepa darse cuenta a tiempo de que no debe agitar mucho la coctelera, aunque puede ser que sea ya demasiado tarde...

 hay algunos faros que claramente arrojan luz en la noche sobre los peligrosos riscos, permitiendo a los navegantes socioeconómicos evitar la colisión. Uno de estos faros se encendió de repente en la noche que empieza a oscurecer ya nuestro cielo, y se trata de la curva de tipos, que actualmente presenta una forma invertida, lo cual indica una potencial futura recesión.

Esta tendencia contra-natura apunta a esa nueva recesión porque los tipos a largo ofrecen menos rentabilidad que a corto, lo cual indica que los operadores ven más incertidumbre en el corto plazo, a pesar de que en cuanto más cerca más fácilmente se pueden proyectar las inversiones y los mercados. 

Ello apuntaría a una crisis inminente, pues lo que se paga con rentabilidad es el riesgo. Los mercados reaccionaron consecuentemente con descensos importantes a una situación que no se veía desde 2007, cuando estallaron las subprime, y que conste que esto último ocurrió una vez que este análisis ya estaba escrito (tuve que actualizarlo).

La semana pasada, otro de esos faros se encendió también.(...) Ese otro faro que les digo que se encendió la semana pasada, y que fue el que encendió todas las luces rojas para un servidor, motivando este análisis, fue un faro en un sector clave en la economía mundial, pero que además es muy significativo a la hora de predecir desaceleraciones económicas y crisis en un contexto de economía globalizada. 

Efectivamente, el sector del transporte es clave, puesto que mide de forma bastante precisa el pulso del comercio internacional. Pues bien, ese sector del transporte, por boca de uno de los grades operadores del mercado y con relevancia a nivel global como es FedEx, ha afirmado que detecta una inequívoca tendencia de desaceleración global en el transporte de mercancías y paquetes en el conjunto de las economías del planeta.(...)

En el extremo izquierdo del ring, con mallot rojo, está la causa de una nueva crisis al más puro estilo subprime (sí, otra vez) que amenaza seriamente con materializarse en una nueva debacle. Ya se lo anticipamos hace meses en "El furor por los préstamos de alto riesgo vuelve a Wall Street: no aprendemos" . 

Pero no crean que éste va a ser por sí solo el desencadenante más crudo en esta ocasión. Este tipo de tendencias efervescentes financieras funcionan muy bien (especialmente para algunos) mientras la economía va viento en popa, pero estallan explosivamente en cuanto viene viento en contra

Así ocurrió con las subprime, y así puede ocurrir también en esta ocasión con los CLOs en cuanto el mercado se deteriore: los CLOs son precisamente el equivalente coporativo a los CDOs hipotecarios que desencadenaron la crisis subprime, y con su efervescencia el mercado ha entrado en la misma peligrosa dinámica.

En estos casos, de confirmarse el fatídico escenario, se va formando una pequeña bola de pérdidas, que irá creciendo ladera abajo conforme la desaceleración se vaya desarrollando en su máxima plenitud, al irse deteriorando de forma exponencial la calidad crediticia de los subyacentes conforme se vaya demostrando que los créditos se estuvieron concediendo a espuertas, y que no había efectivamente capacidad de repago real bajo unas condiciones lo más mínimamente adversas. 

El asunto alcanzaría así el máximo rango de bola de nieve masiva, acabando por impactar contra las casas del pueblo situado al fondo del valle. Y es entonces cuando la desaceleración se transformaría en crisis, y muy probablemente sistémica. (...)

 Draghi ahora mismo tiene el arsenal casi vacío para poder luchar contra la próxima (gran) crisis, así que su casi única opción sería realizar otra mera maniobra de fuego de artificio (que oigan, su efectividad puede que llegue a tener en algún momento como lo tuvo en el pasado). 

 Así que, bajo este supuesto, y siendo en ese caso totalmente inviable subir de repente los tipos al 4 o 5% para ganar algo de margen desde el que luego bajarlos para reactivar el crecimiento cuando la crisis nos atenace, lo único que podría hacer es recurrrir a otro "whatever it takes" preventivo, que busque más la influencia directa sobre la economía que tratar de anticipar lo que podamos tener por delante. 

Esto es una mera opinión (fundamentada), y además totalmente subjetiva: llévense eso por delante. Pero, como siempre, es totalmente coherente y argumentada, y espero de todo corazón (y con-razón) estar completamente equivocado por el bien de todos. (...)

 Las dificultades económicas que vienen no son consecuencia únicamente de los excesos cometidos durante el último (relativo) boom (que también), sino que además hay una herencia de por medio.
Convertidos por los gobernantes en el "rescatador de último recurso" desde hace varios años, si nuestros Bancos Centrales no disponen ahora de armas para luchar contra la virulencia de la próxima crisis, es precisamente porque nuestra economía todavía está pagando los efectos de la anterior. No ha habido tiempo material para recuperarse de una debacle tal como la subprime, y una parte importante del precio a pagar por aquello podría haber sido simplemente aplazado en el tiempo, añadiendo más onerosas facturas pendientes por el camino.

Eso es ni más ni menos la definición misma de una crisis multi-cíclica, en la cual la crisis se extiende en el tiempo a los largo de sucesivos ciclos económicos. El nexo de unión es que se presenta una línea causal común, que va uniendo en funesta relación causa-efecto las sucesivas sub-crisis que componen la crisis multi-cíclica. Los lazos de cowboy para cazar crisis y reses del ayer, pueden acabar siendo nuestras sogas al cuello de hoy.

Así que, en el estado actual de las cosas, lamento informarles de que lo más que podemos hacer ahora mismo en este viaje de la citada "montaña rusa" es simplemente agarrarnos a los asideros (...)"    (  , El blog salmón, 26/03/19 )

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